dijous, 18 de novembre de 2021

Sentido de la realidad


 

La sucesión de los acontecimientos ha provocado fenómenos que no hubiera creído posibles en la sociedad catalana, como, por ejemplo, la pérdida masiva del sentido de la realidad en favor del primado emocional o la fe ciega en ciertas personas y promesas. Así, en vez de la esperable exigencia de responsabilidades por la mala gestión del procés y la evanescencia de las ilusiones creadas por él, se persiste en el apoyo inquebrantable a sus protagonistas, cuyos seguidores han convertido ahora en víctimas de una persecución política y judicial.

Solo desde este marco mental se puede comparar el procés con los grandes hitos históricos de la lucha por los derechos civiles y políticos, o a los políticos que se encuentran en prisión o en el extranjero con los exiliados, los represaliados y los condenados tras la guerra civil y durante la dictadura franquista. No suena muy serio pretenderse víctima de un Estado autoritario y opresor para justificar, al estilo de Gandhi o Mandela, no ya la desobediencia civil, sino la insubordinación contra la Constitución y las leyes por considerarlas injustas con Cataluña, aunque, eso sí, sin querer asumir ninguna de las consecuencias que todo político solvente hubiera debido calcular. Ya he dejado muy claro lo que pienso tanto de la actuación de la policía el 1-O como de la causa judicial abierta contra los líderes del procés, pero puedo afirmar con la misma claridad que hay una evidente desproporción e inexactitud en estas comparaciones y en el imaginario que han contribuido a crear.

Antoni Bayona, No todo vale.

dissabte, 18 de setembre de 2021

¿Quieres gusanitos?

Cuando me giro, el niño no está.

Estiro el cuello para mirar hacia el final del pasillo, busco tras las estanterías y en los corredores contiguos. Corro hacia la zona de los helados, me voy angustiando y lo llamo a media voz. Se detiene el hilo musical y suena el tono de campanas que precede al cambio de turno de cajas o a las ofertas de última hora. En lugar de eso, dicen mi nombre, no el del niño, sino el mío, dejando claro así que no es un hijo el que se ha despistado sino una madre la que ha perdido a su hijo. La chica de la caja número tres lo tiene sentado encima. Tiene unos pechos enormes, las mejillas suaves y la sonrisa pequeña y redonda; parece mucho mejor madre que yo. Le grito al pequeño que por qué se ha separado de mí. La cajera me increpa que no le riña. Me mira las manos, las miro yo, aún llevo las dos botellas de vino. Ella le pregunta al pequeño si está asustado, si ya se encuentra mejor, si quiere unos caramelos. Por un momento temo que mi niño conteste que no quiere volver conmigo y que ella llame a asuntos sociales. No me lo devolverán sin un examen psicológico, y no sé yo si yo lo pasaría. Mi Tinieblo, el Escritor y mi vecina testificarían en mi contra. Y quizás sería lo mejor para él y para todos. Porque lo perdí de vista, porque no presto atención hacia fuera, porque no sé salir de aquí dentro. Les digo que lo siento mucho, que lo siento mucho de verdad. "Mamá, no llores, ¿quieres gusanitos?".


Silvia Hidalgo, Yo, mentira.

dijous, 2 de setembre de 2021

Siempre es emocionante

 

"¿Vas al supermercado a hacer la compra?" Pues claro, que voy al super. Si no, no hay compra, ¿no? He vivido prácticamente solo toda mi vida, y he de decir que es una de las cosas que me gustan. Me gusta, me mola ir al supermercado; estar a tu aire, hacer la compra, ver lo que te apetece en ese momento. Qué vas a cocinar, qué hace falta en casa, cualquier cosa, toallas, porque, no sé, tienes unas que están superusadas; o has tenido un problema y tienes que comprar, no sé, algo para reparar la casa afuera, o hacer un regalo porque se acercan los Reyes y vas a comprar papel de regalo, celo, tijeras. No sé, siempre es emocionante. Cosas que son absolutamente normales para mí las disfruto como si fuesen oro porque no es que las haga todos los días del año.

 Fernando Alonso, Instagram.


divendres, 30 de juliol de 2021

Desorden privado

Reconocía Valentí Puig que su estancia en Londres, a principios de los noventa, le había convertido en algo más euroescéptico. Y explicitaba un razonado conservadurismo: "Soy conservador porque no quiero que se pierdan las viejas recetas de cocina, las lecciones de la historia, la legitimidad de la propiedad privada, la memoria de nuestros antepasados, las convenciones del trato social, el respeto a la ley, la noción de autoridad, la lavadora automática, los viejos placeres de la civilización, las ideas de rigor y esfuerzo". En otro pasaje completaba la lista de argumentos:

"Creo en la necesidad rigurosa de orden público, precisamente porque creo que tenemos derecho al desorden privado, como una expansión de los espacios de vida privada, disfrutando de la propiedad gran consecuencia de la libertad ante el colectivismo coercitivo. Soy conservador porque creo que la razón es falible y la tradición no es inútil. Entre lo racional y lo razonable, el pasado nos convierte en herederos de un empirismo que permite oponernos a las religiones políticas. Germen de abstracciones ideológicas, el romanticismo político es una patología, con Hitler en estado terminal. No resulta necesario haber vivido demasiado para suponer que la culpa casi siempre la tiene Rousseau. Desde la finitud y la imperfección del hombre, los conservadores viven sin mala consciencia su compromiso con la preservación de la ley y el orden, el horror a las utopías y el respeto por las fragilidades de la civilización. Definitivamente, soy conservador porque creo en la memoria".


Jordi Canal, 25 julio 1992. La vuelta al mundo de España.

dilluns, 12 de juliol de 2021

El lenguaje de los escritores

Por encima de la sociedad real, cuya constitución aún era tradicional, confusa e irregular, diversas y contradictorias sus leyes, separados sus rangos, fijas las condiciones y desiguales las cargas, se iba así poco a poco edificando una sociedad imaginaria, en la que todo parecía simple y coordinado, uniforme, equitativo y conforme a la razón.

La imaginación de la muchedumbre fue desertando gradualmente de la primera para trasladarse a la segunda. Se desinteresó de lo que era para pensar en lo que podía ser, y vivió finalmente con el espíritu en esa ciudad ideal construida por los escritores.

[...]

Cuando se estudia la historia de nuestra Revolución, se ve que fue conducida precisamente con el mismo espíritu que ha hecho escribir tantos libros abstractos sobre el gobierno. Idéntica atracción por las teorías generales, los sistemas completos de legislación y la exacta simetría en las leyes; idéntico desprecio por los hechos reales; idéntica confianza en la teoría; idéntica afición por lo original, lo ingenioso y lo nuevo en las instituciones; idéntico deseo de rehacer de una vez la entera organización estatal según las reglas de la lógica y según un plan único, en lugar de intentar reformar sus partes. ¡Terrible espectáculo!, pues lo que es virtud en el escritor es a veces vicio en el hombre de Estado, y las mismas cosas que a menudo dan lugar a hermosos libros pueden conducir a grandes revoluciones.

También el lenguaje político tomó algo del hablado por los escritores; se llenó de expresiones generales, de términos abstractos, de palabras ambiciosas, de giros literarios. Dicho estilo, favorecido por las pasiones políticas que lo utilizaban, penetró en todas las clases, y descendió con singular facilidad hasta las más bajas. Mucho antes de la Revolución, los edictos del Rey Luis XVI hablan a menudo de la ley natural y de los derechos del hombre. Hallo campesinos que, en sus peticiones, llaman a sus vecinos conciudadanos; al intendente, respetable magistrado; al cura de la parroquia, ministro de los altares, y al buen Dios, el Ser Supremo; les falta solo saber ortografía para convertirse en pésimos escritores.

[...]

No siempre que se va de mal en peor se llega a una revolución. Sucede con más frecuencia que un pueblo que había soportado sin quejarse, y como sin sentirlas, las leyes más vejatorias, las rechace violentamente en cuanto el peso se aligera. El régimen que una revolución destruye es casi siempre mejor que el que la había precedido inmediatamente, y la experiencia enseña que el momento más peligroso para un mal gobierno es siempre aquel en que empieza a reformarse.


Alexis de Tocqueville, El antiguo Régimen y la Revolución.

diumenge, 20 de juny de 2021

Vestit de cuir, amb una Luger

Per alguns dies / els pares nostres se’ns van fer importants. / Robàvem altres coses. Vam tenir / força temps la mania dels eslips. / Entràvem tots de colla a una botiga, / miràvem, regiràvem, no compràvem, / i ens farcíem camises i jerseis / d’eslips. No sé què en fèiem. No m’explico / tampoc com és que no ens van descobrir. / Més aviat suposo que aleshores / anaven sempre marejats, i tots / atònits, i potser també perversos, / i els reflexos de l’ordre se’ls havien / macat. Els era igual, o els excitava, / d’ésser robats. No sabíem sinó / que els botiguers se’ns ajeien amb ulls / tots aigualits, com de dona vençuda / pel seu violador. Recordo un dia / que vam tornar a triar can Subietes, / on entràvem sovint, i cap vegada / no en sortíem de buit. Ens va servir / l’amo mateix: ens va posar les capses / al taulell, les va obrir, i enretirant-les / lluny de les nostres mans, ens va comptar / les peces en veu alta. Vam deixar-les / sense insistir, i ell les va recomptar. / Quan érem fora, ple d’orgull, vaig treure / l’eslip que havia pres al primer instant, / abans del compte. I no res: l’Albert / n’havia pres un altre. Tots dormien / i tot els crepitava a les orelles. // El senyor Subietes va morir / assassinat també. Si ara el recordo, / veig roba negra i blanca, i algú dins / que semblava ben vell. Potser no ho era. / Quant al negre, no crec que fos per dol: / era un misser, i aleshores anaven / negres la gent de missa, i també algun / vell elegant, i algun republicà / dels de tota la vida. És per catòlic / que va anar a la presó el vell Subietes. / Va tenir mala sort. Quan era pres, / un dia es va aixecar el gran pànic. Eren / a Salou. Els italians. Ja havien / desembarcat. El comitè de Reus / va requisar tres o quatre autocars, / hi van pujar amb els presos que tenien / i els van dur a la cuneta. Va ser ràpid: / no va durar pas més que aquell perill / imaginari. El Ton és un dels xòfers / que, requisats amb el seu autocar, / van haver d’assistir-hi. Trasbalsat, / mirava de reüll els passejats / com anaven baixant, i li passaven / a frec del seu seient. Els coneixia / gairebé tots. El senyor Subietes / va veure la revulsió del Ton / i se’n va compadir. Quan ja baixava, / deturant-se un moment, li va posar / la mà a l’espatlla, i li va dir: “Ja ho veus, / Tonet, com ens hem de veure”. Un adust / consol. El president del comitè / que va manar la saca d’aquell dia, / també l’he conegut. Era l’Oliva. // És de l’Oliva que ara vull parlar. / Feia, abans, de porter a la Sala Reus, / que és el cine on anàvem els diumenges / a embrutar-nos les mans d’amor. No el veig / d’aleshores. No em dóna cap imatge / sinó vestit de cuir, amb una Luger / que duia culatada amb fusta clara, / més llarga que la cuixa, fent-li més / d’insígnia que d’arma. L’esperit / de simbolisme és flor de temps de guerra.

 

Gabriel Ferrater, In memoriam.

dimarts, 4 de maig de 2021

The voice of creation


 

It's no coincidence that "aspiration" means both hope and the act of breathing.

When we speak, we use to breath in our lungs to give our thoughts a physical form. The sounds we make are simultaneously our intentions and our life force.

I speak, therefore I am. Vocal learners, like parrots and humans, are perhaps the only ones who fully comprehend the truth of this.

There is a pleasure that comes with shaping sounds with your mouth. It's so primal and visceral that, throughout their history, humans have considered the activity a pathway to divine.

Pythagorean mystics believed the vowels represented the music of the spheres, and chanted to draw power from them.

Pentecostal Christians believe that when they speak in tongues, they're speaking the language used by angels in heaven.

Brahman Hindus believe that by reciting mantras, they are strengthening the building blocks of reality.

Only a species of vocal learners would ascribe such importance to sound in their mythologies. We parrots can appreciate that.

According to Hindu mythology, the universe was created with a sound: "om." It is a syllable that contains within it everything that ever was and everything that will be.

When the Arecibo telescope is pointed at the space between stars, it hears a faint hum.

Astronomers call that the cosmic microwave background. It's the residual radiation of the Big Bang, the explosion that created the universe fourteen billion years ago.

But you can also think of it as a barely audible reverberation of that original "om." That syllable was so resonant that the night sky will keep vibrating for as long as the universe exists.

When Arecibo is not listening to anything else, it hears the voice of creation.


Ted Chiang, The great silence.

divendres, 30 d’abril de 2021

Emociones binarias


Cuidar la vida personal y compartida, hacer frente a crisis sociales como la que venimos sufriendo, es imposible sin cuidar, entre otras cosas, de algo tan propiamente humano como la palabra. Y en situaciones de desconcierto como la nuestra, recurrir al verso de Blas de Otero "Me queda la palabra" es ya un lugar común. "Si he perdido la vida, el tiempo, todo / lo que tiré, como un anillo, al agua, / si he perdido la voz en la maleza, / me queda la palabra", dice el bien conocido texto. Para disentir o para acordar, seguimos creyendo que siempre nos queda la palabra. El medio más propiamente humano para construir la vida compartida.

Ya en el libro I de la Política recordaba Aristóteles que el ser humano es un animal social, y no simplemente gregario, porque cuenta con el lógos, un término que significa a la vez "palabra" y "razón". A diferencia de los animales que están dotados solo de voz para expresar el placer y el dolor, las personas cuentan con la palabra, que las hace sociales, porque les permite deliberar conjuntamente sobre lo justo y lo injusto, sobre lo conveniente y lo dañino. Y esta la palabra es la base de la familia y la amistad; es base de la comunidad política, que congrega distintas familias y diversas etnias y se distingue de ellas porque tiende al bien común y debería esforzarse por alcanzarlo.

dissabte, 27 de març de 2021

Légères et clandestines

 
 
 
 
Elles se fabriquaient des histoires
Et jouaient toutes deux aux jeux interdits.
Une nécropole dérisoire,
Elles jouaient toutes deux aux jeux interdits.
 
Elles enterraient tout:
Lapins, taupes, poulets, croix serties d'épines. 
Couronnées églantines.
Cruelles se cavalaient sur la colline,
Secrets des clandestines.
 
Des fossoyeurs dans la nuit noire.
Elles jouaient toutes deux aux jeux interdits.
 
Une nécropole dérisoire,
Elles jouaient toutes deux aux jeux interdits 
 
Étrange cérémonie,
Porcelaines échangées mais assassines,
Couronnées d’églantines.
Cruelles se cavalaient sur la colline,
Sécrètes et clandestines.
 
Elles enterraient tout,
Porcelaines échangées mais assassines,
Légères et clandestines.



Jane Birkin, Les Jeux interdits.

dissabte, 6 de febrer de 2021

Todo va bien

Recuerdo sus ataques de risa. La miraba extrañada y un poco asustada, me parecía que se iba a ahogar en su propia risa. Mi padre solo agitaba la mano y se alejaba. Y eso provocaba una nueva avalancha de risa. Parecía que con esa risa perforaba por un momento alguna membrana interior. Hoy me parece que esos pliegues de risa, que se desplegaban rápidos e imparables, significaban la conquista de algún tipo de libertad, porque no conocía otro, un hondo respiro antes de su volver a su habitual forma anterior.

Tras parar, también de forma repentina, se secaba las lágrimas, aspiraba profundamente y con satisfacción, se atragantaba unas veces más esperando una nueva avalancha, estiraba la mandíbula tensa y luego, segura de haberse tranquilizado por completo, me abrazaba: todo va bien, no tengas miedo, el temporal de risa ya ha pasado.

Poco después de la muerte de mi padre nos encontramos con unos amigos de la familia en una corta excursión. Ella estaba de luto, llevaba una falda estrecha y ropa incómoda para pasear por el bosque. Durante un paseo tranquilo de repente y sin motivo alguno respiró profundamente, se levantó la falda y echó a correr. Corría ágil, ligera, sujetándose la falda como una niña, corría sorprendentemente rápido, con el cuerpo enderezado hacia delante como si en ese momento, solo un poco más, unos pasos más, fuera a perforar aquella membrana interior. Cuando se paró jadeante, hizo un ademán indefinido con la mano, como si se secara las lágrimas y como si a la vez se disculpara.

Creo que a partir de ese momento empezó a envejecer.


Dubravka Ugresic, El museo de la Rendición Incondicional.