dilluns, 9 d’octubre de 2017

Control de capital




Un dels elements passa pel control del territori i, per tant, cal analitzar com es controla el port i l'aeroport, cosa que té a veure amb quants efectius tenim disposats a anar allà, però també perquè els Mossos deixin de ser policia judicial de la justícia espanyola. S'ha d'afinar molt per fer aquest control efectiu de manera gradual. No ho pots tenir tot el primer dia, però ho pots anar fent progressivament. Una paralització com la de dimecres ajuda a tenir clar que podem controlar coses. A banda, cal tenir en compte el control del capital i, com en determinats casos, a partir de la declaració d'independència com fem un control de capital i fluxos de capital a Catalunya, per garantir un mínim la capacitat de funcionar de la República.



Eulàlia Reguant, entrevista a Nació Digital.


divendres, 6 d’octubre de 2017

Que no nos traten de tontainas





Tanta por, tanta por, tanta por, i resulta que al final ens acaben dient que els bancs marxaran. Carme, tranquil·la, no en marxarà cap. M'enteneu? Us penseu que marxaran d'aquí? Clar que no marxaran! Clar que no marxaran! Es quedaran! Es quedaran! Que no són tots aquests ni les filles de la caritat ni les germanetes dels pobres. Ho fan per interessos, no us preocupeu, que ja no ens els creiem, que ja som una mica grandets.

Ya somos mayorcitos, que no nos traten de tontainas, porque no lo somos. Ya sabemos que los bancos se van a pelear para estar en Cataluña. Algú es pensa que aquesta gent marxarà, oi que no? I els que estan aquí a Catalunya, que tenen el seu principal mercat a Catalunya, els dos, tant CaixaBank com el Sabadell, vostès creuen que marxaran de Catalunya? Renunciaran al seu mercat principal? Escolteu, és evident que els bancs es barallaran per estar a Catalunya; no marxaran, no: es barallaran per ser-hi.


Artur Mas, president de la Generalitat, any 2015.

(CaixaBank, Banc Sabadell i altres entitats financeres van aprovar entre el 5 i 6 d'octubre del 2017 que traslladaven la seva seu social fora de Catalunya).

dissabte, 30 de setembre de 2017

The freedom to doubt

This freedom to doubt is an important matter in the sciences and, I believe, in other fields. It was born of a struggle. It was a struggle to be permitted to doubt, to be unsure. And I do not want us to forget the importance of the struggle and, by default, to let the thing fall away. I feel a responsibility as a scientist who knows the great value of a satisfactory philosophy of ignorance, and the progress made possible by such a philosophy, progress which is the fruit of freedom of thought. I feel a responsibility to proclaim the value of this freedom and to teach that doubt is not to be feared, but that it is, to be welcomed as the possibility of a new potential for human beings. If you know that you are not sure, you have a chance to improve the situation. I want to demand this freedom for future generations.


Richard Feynman, The meaning of it all.

dimarts, 26 de setembre de 2017

Todo se ha perdido




Todo se ha perdido, incluso el honor. Con este retoque de una frase histórica, podría resumirse el desastroso final del primer ensayo autonomista realizado en Cataluña. Las Cortes de la República acaban de rematarlo: el Estatuto quedó suspenso sine die. Y son muchísimos los catalanes que, en su inmenso estupor, andan ahora preocupados en descubrir la causa esencial, la más profunda, de tamaña catástrofe. 
Unos, tal vez la mayoría, aun no aciertan a explicársela. Otros la atribuyen a determinadas personas, exclusivamente. Estos creen que los culpables son sus enemigos políticos. Los de más allá opinan que hubo mala suerte, como en una partida de naipes. Y son muy numerosos los que creen en brujas, es decir, los que hablan de misterios, traiciones y dobles fondos. No diré yo que todos esos pareceres, incluso los más fantásticos, no tengan su punto de razón. Se irán sabiendo algunas cosas extraordinarias y es posible que algún día se aclaren otras sensacionales. En un desatino tan formidable como el del 6 de octubre, hay campo para todo. Pero el conjunto de esas opiniones, de esos vagos rumores y esas crónicas subterráneas, revela nada más, a mi juicio, que continúa, perdida en lo secundario, la fatal desorientación de nuestra conciencia pública, y que en Cataluña todavía no hemos sabido remontarnos por encima de nuestro tremendo infortunio, para dominarlo en su plenitud y aprender en su amarga enseñanza. Por esto yo voy a procurar hacerlo solitariamente –como siempre–, y gritar desde aquí a todos mis compatriotas: «¡Alerta, catalanes! No os dejéis llevar de los personalismos v los partidismos, tan tentadores y fáciles porque a cada uno de nosotros nos lo explican todo, sin acusarnos de nada. Desconfiad de las explicaciones tenebrosas y melodramáticas. La culpa capital, la causa suprema de nuestra desventura, se debe a nosotros, a los catalanes todos, a Cataluña en peso, y muy en especial a sus partidos políticos más representativos. ¡Esta es la única explicación satisfactoria y profunda! ¡Esta es la pura verdad!».

O la implantación de un régimen autonómico en España era una tontería política, una empresa descabellada, sin pies ni cabeza, o era una cosa seria, nueva, y, por lo tanto, ardua, difícil. Si era una bellaquería, no hablemos más de ella: fracasó, y basta. Pero si era algo considerable –y eso parece ser, desde el momento en que, a pesar del contratiempo sufrido, toda Cataluña y toda España continúan pendientes del problema autonómico–, entonces la más elemental de las previsiones aconsejaba una unanimidad perfecta, un tacto exquisito y una prudencia infinita en los encargados de efectuar el ensayo, siquiera hasta el momento en que viesen plenamente establecida y consolidada su obra. El proyecto de llevar a cabo nada menos que la trasmutación del sentimiento político, en un viejo país como España; el intento de cambiar un armazón estatal y una conciencia colectiva, tradicional y secularmente centralista, en un nuevo, delicado y complejo organismo de sensibilidad autonómica; la pretensión de sacar lo que nuestros mejores maestros llamaron una «patria nueva», una «España nueva», de las ruinas de la España vieja: todo esto era algo tan formidable, tan temible, tan ambicioso humanamente hablando, tan desmesurado en comparación de las fuerzas normales de los pueblos, incluso de los mejor dotados, que todos los catalanes, en masa, al ver que por una extraña e inmerecida suerte el destino nos deparaba la ocasión única de emprender una empresa política de tal envergadura, debíamos haber caído de rodillas, para rogar a Dios nos infundiera el colosal aliento y las luces indispensables para realizarla. Poquísimos pueblos en el mundo se habrán encontrado en circunstancias tan favorables, o habrán tenido una coyuntura tan propicia, para convertir en realidades sus ensueños políticos, como las de que gozó Cataluña, inesperadamente, en el seno de la hermandad hispánica, tras el cambio de régimen y la concesión del Estatuto autonómico. Administrando poco a poco, con tiento y lucidez, esos dos regalos del destino, en pocos años Cataluña se habría convertido, no ya en el amo, que eso, además de feo, era peligrosísimo, sino en el ídolo de España, en el centro de su renovación política, en el espejo de su conducta pública y en el foco de su admiración popular.
Mas para eso se necesitaban dos cosas: primera, que los catalanes todos, sin distinción alguna, compenetrados en un bloque, arrimásemos ardorosamente el hombro a la gran empresa común; y segunda, que desde el primer momento buscásemos con verdadero empeño, con amoroso proselitismo, el mayor número posible de colaboraciones en el resto de España. Y no hicimos ni una cosa ni otra, sino todo lo contrario. Eso de transformar a España en otra España, no era cosa de broma. Lo advertía yo en estas columnas, y clarísimarnente, el 8 de junio pasado. Se me permitirá que me cite a mí mismo, porque es el único consuelo de los que predicaron en desierto. La enorme dificultad de transformar a España —decía yo entonces— «es la razón, la irrefutable razón por la cual a mí, que tuve la suerte o la desgracia de nacer en Cataluña, me desazona infinitamente la terrible discordia que desde 1931 impera entre los catalanes. La encuentro tan estúpida, que no la entiendo. La fortuna, más que nuestros propios méritos, nos ha deparado una coyuntura única, históricamente rarísima, para recobrarnos y fortalecernos. Y la estamos empleando en dividirnos. Pasarán ahora cincuenta años, tal vez más, durante los cuales la pugna entre las dos concepciones peninsulares, la nuestra y la ajena, será más fuerte, más difícil que nunca: será, probablemente, decisiva. Castilla, con su indestructible espíritu y la inmensa ventaja del número, de las posiciones ocupadas y la influencia adquirida, procurará –y obrará perfectísimamente— hacer triunfar su inalterable sentir. Y no hay ninguna seguridad de que los catalanes. —en «handicap» notorio, como dicen los deportistas—, ni aun férreamente unidos todos, unánimes, podamos contrarrestar la concepción adversa y hacer que vaya extendiéndose y afirmándose la nuestra por tierras de España. ¿Qué será, pues, de nosotros, si empezamos por destrozarnos fratricidamente?». 
Ahora lo estamos viendo. Cataluña ha pasado de la cabeza a la cola, del primero al último lugar de España. Y esto ha ocurrido, pura y simplemente, porque los catalanes no hemos sabido ni siquiera entendernos entre nosotros mismos. ¿Cómo, pues, podía ser que nos entendiesen y acompañasen los restantes españoles? Y si España no podía entendernos, ya que la misma Cataluña era una olla de grillos, ¿cómo iba Cataluña a trasformar a España? ¿De dónde saldría la «España nueva» que soñábamos? ¡Claro está! En vez de Cataluña informando una España nueva, al despertar de la estúpida pesadilla nos encontramos con que es lo más viejo de España, lo que está otra vez intentando dar su forma a la Cataluña nueva. Justo castigo a nuestra espantosa imbecilidad, a nuestra abominable discordia. Hay, a estas horas, en la situación de nuestros dos principales partidos políticos, un aleccionamiento insuperable. El uno y el otro aparecen en esa cruda y sarcástica postura que ofrecen las cosas de los hombres cuando, por imprevisión o ceguera, chocan duramente contra la realidad. El partido, o conjunción de partidos, que representaba la masa mayoritaria de Cataluña, embriagado con su propia fuerza, estuvo desoyendo y despreciando durante meses y años las más claras señales, los más cuerdos avisos. Nadie le disparó: fue él mismo quien se iba acercando velozmente, sordo y ciego, al gran despeñadero. La prudente y habilísima conducta del Gobierno Samper –a quien se hará justicia con el tiempo– consistió por entero en no querer entrar en colisión con esa vertiginosa locura suicida que gobernaba en Cataluña, y en negarse a agredirla, limitándose a esquivar sus furiosas e insensatas embestidas, dejando que ella misma, ella sola, se precipitase al abismo. Y así acabó, como todos sabemos. Pero el otro partido, que, obrando también partidistamente, no tuvo durante mucho tiempo más obsesión que la de descartar a su rival, fuese como fuese, aunque se estrellara, en la creencia de que habría de heredar su túnica y repartirse sus despojos, una vez ocurrida la catástrofe tan anhelada se ha encontrado con que... no señor: los despojos se los quedan y reparten unos avispados vecinos. No hay en la historia política de la España contemporánea una burla más cruel, un desencanto mayor ni un tan elocuente e instructivo fiasco, como los que acaban de experimentar los dos grandes partidos de Cataluña. Estuvieron a matar por el gobierno del país. Y cuando, efectivamente, uno de ellos sucumbe, el gobierno no se lo queda ni el muerto ni el vivo. El gobierno se lo apropia, descartándoles a ambos, un tercero que se aprovecha de la debilidad de los dos.
Nos ha faltado grandeza de alma y altura de visión a los catalanes todos. Aquella maldita —maldita, porque es, ¡ay!, innegable— avara povertá,  que nos echó ya en cara el Dante, ha seguido actuando en nuestro seno, a siete siglos de distancia. La historia puso en nuestras manos un gran momento, como un bloque de mármol para labrarnos una estatua, y lo hemos pulverizado miserablemente. La suerte nos deparó una ocasión única para demostrar nuestra capacidad colectiva, nuestra unanimidad racial, y la hemos empleado en ofrecer al mundo el modelo de la más asquerosa y fratricida discordia. Teníamos una coyuntura insuperable para hacernos amar de España entera, para atraernos las simpatías y ganarnos la colaboración de infinidad de hermanos nuestros, empleándonos a fondo en una obra de elevación y engrandecimiento nacional, en el levantamiento de una «España nueva»; y hemos acabado ahuyentando a todos nuestros amigos no catalanes, haciéndoles avergonzar y arrepentir de serlo, causándoles incluso trsmendas heridas, y teniendo nosotros que pasar, a los ojos de la mayoría de los peninsulares, por torpes y ridículos separatistas. 
No busquemos, pues, ninguna explicación absurda a nuestro infortunio, ya que la única y principal es muy clara. Los culpables de cuanto le ocurre a Cataluña somos los catalanes. Los partidos que nos representaron, y nosotros que les indujimos a que lo hicieran tan mal. Y esto es todo. Si sirve de lección para el futuro, venga el dolor y su enseñanza. No lo rehusemos. Al contrario, aneguémonos en él, pues nada fortalece tanto como la amargura de la adversidad lúcidamente destilada hasta el fondo de sus propias entrañas. Un día saldremos de este negro pozo en que caímos. Pero que, en adelante, nos sirva esta clara lección: sólo podremos triunfar en España yendo todos los catalanes fuertemente unidos, como una irrompible falange, y además sólidamente abrazados con el mayor número posible de españoles hermanos.


Agustí Calvet,  Gaziel. La clara lección, La Vanguardia. Sobre la fallida proclamació de la República Catalana del 1934.

dimarts, 29 d’agost de 2017

The centre cannot hold



Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.
Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: a waste of desert sand;
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Wind shadows of the indignant desert birds.
The darkness drops again but now I know
That twenty centuries of stony sleep
Were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?


William Butler Yeats, The Second Coming.

diumenge, 6 d’agost de 2017

When all the world came back



You tossed a blanket from the bed, 
You lay upon your back, and waited; 
You dozed, and watched the night revealing 
The thousand sordid images 
Of which your soul was constituted; 
They flickered against the ceiling. 
And when all the world came back 
And the light crept up between the shutters 
And you heard the sparrows in the gutters, 
You had such a vision of the street 
As the street hardly understands; 
Sitting along the bed’s edge, where 
You curled the papers from your hair, 
Or clasped the yellow soles of feet 
In the palms of both soiled hands.

T. S. Eliot, Preludes.


[Traducció de Marc Masdeu:

Vas estirar una manta del llit,
et vas ajeure d'esquena i vas esperar;
et vas mig adormir, i vas mirar la nit revelant
les mil imatges sòrdides
de què estava construïda la teva ànima;
parpellejaven contra el sostre.
I quan el món sencer va tornar
i la llum s'esllavissava entre els finestrons
i vas escoltar els pardals als canalons,
vas tenir una visió del carrer
com si el carrer a penes comprengués;
asseguda a la punta del llit, on
vas rinxolar els papers del teu cabell,
o vas prémer les plantes grogues dels peus
als palmells de les mans brutes.]


(Author of the picture: Richard Tuschman)

diumenge, 23 de juliol de 2017

Hasta que lo sabe el mundo



Había veintidós muertos abandonados. Algunas mujeres y algunos niños habían vuelto a sus chozas con las manos y las ropas manchadas de sangre. Era la sangre de la misma colina herida. Hasta las primeras horas de la tarde –ya la cuerda de presos reptando por la carretera de Medina Sidonia–, nadie habló, nadie salió de sus casas. Todo el mundo cerró los ojos y se tapó los oídos. ¿Qué nuevas ignominias tendrían que ver u oír todavía? A las cuatro de la tarde llegaron el juez y el forense. Oigamos a este último:
«Requerido por el juez, fui y levanté primero el cadáver de un hombre como de unos cuarenta años, que estaba en un cercado, con un balazo, al parecer, en la cabeza; a su lado no había armas, estaba dentro y fuera del cercado. De allí pasamos a la corraleta del Seisdedos. Había un gran montón de cadáveres, un verdadero río de sangre. Separado de un grupo de otros nueve o diez estaba el cadáver de Manuela Lago, que aún tenía ardiendo las ropas por el vientre, y se ordenó que fueran apagadas. Eran las tres y media o las cuatro de la tarde, como máximum. En el interior de la choza de Seisdedos, que aún ardía, se veía un montón de escombros y un montón de huesos humanos.

dimecres, 5 de juliol de 2017

Un cansament de colors



Ens veiem
perquè som els altres que ens miren.
Invertit l'espill,

sempre anem rere
un cansament de colors.
Al davant, però, no hi tenim la vida
sinó el passadís i la sala
dels experiments repetits. Assajos, tubs, i tot en vidre
comprovat. Ulls que miren
perquè observen els fenòmens
algú anota el resultat, no nosaltres.
En comptes de realitats,
xifres i
signes d'admiració si molt convé. L'endemà, però, records,
instruments, comandes, substitucions.


Màrius Sampere, Ens veiem. Dèmens.

dilluns, 26 de juny de 2017

La filosofía



–Miguel Lupiáñez: En Cataluña las prioridades son otras, la sociedad se mueve por espíritus de construcción, de avanzar, de esfuerzo, responsabilidad, compromiso. No es que en el resto del mundo no exista, pero aquí los parámetros son básicamente estos: responsabilidad, compromiso, avanzar, premiar el esfuerzo.

–Periodista: Y en el resto de España, usted cree que no.

–M. L.: No, estoy diciendo todo lo contrario [sic.]. Se viven estos impulsos, estos sentimientos, estos valores, se miden y se viven de otras maneras. Mis padres me trajeron aquí con 8 años porque donde vivían no podían vivir, no podían alimentarme.

–P: Entonces usted está por la labor de que la sociedad catalana tenga derecho a decidir hasta dónde llega España y la sociedad española tenga que admitirlo porque eso es lo democrático.

–M. L.: El derecho de hablar, el derecho de poner las urnas, el derecho de manifestarse, el derecho de opinión yo creo que hay que llevarlo al límite de que sea así, a llevarlo al límite para que los políticos o las políticas que se hagan, sean en función del servir a la gente y por la cual muchos nos hemos acercado a la política Eso es así. Yo también como persona tengo enfrentamientos con amigos, con familia, en relación al por qué el resto de España no puede opinar sobre el tema. Yo entiendo que el resto de España no debe opinar sobre el tema por una razón: porque afecta básicamente al sentir, a esta desafección, a este querer administrarse de otra manera que tenemos los catalanes. Como ha pasado en otros países del mundo, como ha pasado en Canadá o en el Reino Unido.

–P: Usted ha titubeado cuando ha dicho que son diferentes.

–M. L.: Me preocupa muchísimo que se caiga en la demagogia de que los catalanes son diferentes. Aquí se vive de otra manera, y no es ni peor ni mejor. Aquí tenemos nivel de vida, y posiblemente en La Rioja, y posiblemente en Madrid y posiblemente en el País Vasco tengan nivel de vida. Pero hay otras zonas en las que la calidad de vida es extraordinaria, y posiblemente aquí en Cataluña, por esta responsabilidad, por este compromiso, por este querer avanzar, luchar, se vive de otra manera. Pero igual ocurre en Dinamarca con respecto al Magreb. Son actitudes diferentes frente a la vida.

–P: ¿Está usted diciendo que Cataluña es a España lo que Dinamarca es al Magreb?

–M. L.: No, eso lo están diciendo ustedes. No quiero hacer la comparación Dinamarca-Magreb [sic.]. En todas las partes del Ecuador para arriba... Lo hemos visto muchas veces, la zona de Francia es mucho más desarrollada al nivel de eh eh... La calidad de vida en el Norte es la que es, en cambio el nivel de vida, cómo se desenvuelve la gente socialmente, la luz, la calidad de vida, las relaciones humanas entre vecinos es mucho más dinámica, más próxima en el Sur que en el Norte. No estoy diciendo que aquí trabajamos más, de que aquí no roban; esto no lo estoy diciendo, porque tampoco lo considero justo. Estoy diciendo la manera de vivir, la manera de afrontar la vida, la filosofía, las relaciones humanas; ese contexto filosófico de relaciones que mejoran en unos puntos respecto a otros. Y andaluz soy, de nacimiento.


Entrevista a Miguel Lupiáñez, alcalde de Blanes, en Onda Cero.

dijous, 22 de juny de 2017

Revisitada plaza Tahrir

Este camino tiene varios elementos que, a criterio de sus diseñadores, lo hacen claramente vencedor. Primero, persistir en la idea del referéndum otorga la «razón» democrática al soberanismo a ojos de todos los observadores. Segundo, todo lo que deberá hacer el Estado para impedir la consulta (larga lista de altos cargos delante de la justicia española, suspensión de competencias...) seguirá afianzando esta «razón» democrática del independentismo en el ámbito internacional y acabará por activar la espoleta del fin de la paciencia en el ámbito doméstico, provocando que la revuelta de las sonrisas mute de rostro y se decida por la revolución –pacífica– y la ocupación del espacio público.
La guinda del pastel son las imágenes soñadas en todas las televisiones del mundo de un Gobierno y un Parlamento que resisten dignamente el envite de un Estado autoritario que no ha dejado otra salida que no sea la de rebelarse; todo esto acompañado de decenas de miles de catalanes comiendo, durmiendo y viviendo a las puertas de la Cámara catalana. El parque de la Ciutadella, apunta la estrategia, se convertirá durante unas semanas en una revisitada plaza de Tahrir en la que la primavera árabe se tornará otoño catalán. Un otoño que debilitará las posiciones del Gobierno hasta que, sea por voluntad propia, sea por presión internacional, se avenga a aceptar la nueva situación o, como mínimo, a negociarla.


Josep Martí Blanch, El Periódico. El otoño catalán.

diumenge, 28 de maig de 2017

The thin whine of hysteria

There is something facile going on, some self-indulgence at work. Of course we would all like to “believe” in something, like to assuage our private guilts in public causes, like to lose our tiresome selves; like, perhaps, to transform the white flag of defeat at home into the brave white banner of battle away from home. And of course it is all right to do that; that is how, immemorially, things have gotten done. But I think it is all right only so long as we do not delude ourselves about what we are doing, and why. It is all right only so long as we remember that all the ad hoc committees, all the picket lines, all the brave signatures in The New York Times, all the tools of agitprop straight across the spectrum, do not confer upon anyone any ipso facto virtue. It is all right only so long as we recognize that the end may or may not be expedient, may or may not be a good idea, but in any case has nothing to do with “morality.” Because when we start deceiving ourselves into thinking not that we want something or need something, not that it is a pragmatic necessity for us to have it, but that it is a moral imperative that we have it, then is when we join the fashionable madmen, and then is when the thin whine of hysteria is heard in the land, and then is when we are in bad trouble. And I suspect we are already there.


Joan Didion, Slouching towards Bethlehem.



["Hi ha alguna cosa frívola, una certa indulgència en marxa. Per descomptat que a tots ens agradaria «creure» en alguna cosa, apaivagar les nostres culpes privades amb causes públiques, deixar anar els nostres egos avorrits; potser és com substituir la bandera blanca de la derrota a casa per la coratjosa bandera blanca de la batalla fora de casa. Per descomptat que està bé fer tot això; d'aquesta manera, des de temps immemorials, s'han aconseguit les coses. Però crec que està bé mentre no ens enganyem sobre el que estem fent i per què. Està bé mentre tinguem present que tots els comitès ad hoc, totes les línies de piquets, tots els escrits valents a The New York Times, totes les eines d'agitprop d'arreu no ens confereixen cap virtut ipso facto. Està bé mentre reconeguem que al final això que fem pot ser o no pot ser convenient, pot ser o no pot ser una bona idea, però que en cap cas no té res a veure amb «la moralitat». Perquè quan comencem a autoenganyar-nos pensant que no és que vulguem o necessitem alguna cosa, que no és una necessitat pragmàtica per a nosaltres tenir-ho sinó que és un imperatiu moral que ho tinguem, llavors és quan ens unim als bojos del moment, i llavors és quan s'escolta el fi gemec de la histèria al país, i és llavors quan tenim problemes de debó. I sospito que ja som en aquest punt."]

diumenge, 21 de maig de 2017

Make some art




–What does happy-sad even mean?
–It means that I'm stuck in this shithole full of morons and rapists and bullies, and I'm going to deal with it, okay? It is just how life is. I'm gonna try and accept it and get on with it and make some art.


Sing Street,  John Carney.

dilluns, 15 de maig de 2017

Hedor agrio

Comen en silencio. El jabalí que ha estado adobado en vinagre durante cuarenta y ocho horas con un ramillete de hojas de laurel. El jabalí que Èric, atado al morro del cuatro por cuatro, bajó clandestinamente al pueblo, cuando se hizo de noche, y subió a la vivienda, dos tramos de escaleras, dejando un reguero de sangre y pelo que luego se apresuró a limpiar con la escoba y la fregona ella, Tiphaine.
Lo come Tiphaine con cierto asco. Le cansa esa carne roja, fuerte, astillosa, que se le atraganta en la garganta. Le desagrada la visión de la bestia en la bañera y Èric descuartizándola, serrando sus patas y su cabeza, abriendo su vientre para sacar los intestinos, envolveros en papel de diario viejo, los que almacenan para encender la chimenea, y ordenándole:
–Tíralo ya al contenedor o nos apestará la casa.
La casa huele a jabalí muerto. Es un hedor agrio a cerdo sucio que tarda en irse a pesar de que Tiphaine abre las ventanas y friega los suelos con lejía. Luego le toca lavar la bañera, sacar toda aquella sangre que ha ido derramando la bestia mientras su cazador le descuartizaba, y recoger los pelos para que no embozaran el sumidero. Por eso Tiphaine odia el jabalí. Por todo lo que supone que Èric los cace.


José Luis Muñoz, Cazadores en la nieve.

dissabte, 6 de maig de 2017

Classe, casta



L'única vegada que vaig baixar del despatx per algun visitant en concret va ser per algú que era al carrer. Em va trucar el Sabin per l'interior i em va dir que des del seu lloc de disc joquei havia vist a la vorera al Michael Douglas, que no podia entrar. Aquest actor a mi no em diu res, però el record del seu pare, el dels titans i l'Espartac, em va fer baixar. Pensava fer-lo entrar per la porta privada i li vaig dir i, ell, amb un somriure prou amable em va preguntar:
–Què hi ha dins? Beure, noies, drogues?
Anava a dir-li que sí, que de tot allò i de la millor qualitat, però no sóc un venedor barat i només vaig arronsar les espatlles. I ell no va entrar. Estava fascinat pel carrer. Estava de pas cap a Mallorca on volia comprar una casa per fer salut, ell i la dona que havia conegut, la Zeta-Jones. El carrer, aquells dies, estava tancat als cotxes per la guàrdia urbana a causa de les queixes dels veïns, i la gent hi passejava com en una rambla de qualsevol poble de la mediterrània on els nois, els diumenges, sortien a festejar i les noies els feien anar de cul. L'ambient de festa i placidesa era tan subtil i dens a la vegada que un dia vam veure una parella follant allà, entre les plantes dels jardins de l'Edificio de Las Américas, tocant al Marcel. Al Michael Douglas tot allò el tenia enlluernat i calia entendre-ho en un home que ve de Los Ángeles on no es pot anar enlloc sense cotxe, on no hi ha un lloc com aquell de la nit de Marià Cubí. O sigui que el vaig deixar allí, estintolat en la cantonada, el turista sorprès que veu un món que a ell li és negat.
Hi va haver una excepció en això de que la gent no estava per anar darrere dels famosos per guapets que fossin. Va ser amb el Miguel Bosé. Ell tenia un amic íntim a Barcelona –un altre vip universal– i quan venia a ciutat només anava a casa d'ell i no estava per altres invitacions. I l'amic el va portar al bar. Em va impressionar, el Bosé, i vaig entendre allò de la casta. Fill d'un torero elegant i una actriu italiana. Si era guapo o no, no era tan important com el que emanava: classe, casta. Un vestit elegantíssim però res com la seva aura, allò en què els de la new age tenen raó. Suscitava una atracció respectuosa. Això que ara els de Podemos han pervertit, la casta.


dimarts, 2 de maig de 2017

Too long to be afraid



When I couldn't see you for the wall
What was that you said?
What was that you said, before you called?
And when I couldn't catch you for the fall
What was that you said?
What was that you said?
«Nothing hurts this much»
But I've seen the way
That bodies lie
And bodies tend to break.
And I've been away
I've been away too long
Too long to be afraid.
But you know
What you know is better
Is brighter.
And you know
You know
What you know is better
Is brighter.
And this is where we were, when I showed you the dark
Inside of me, in spite of me
On a bench in the park
You said to me:
«This is not you
This is not you...
This is not you!»


Light House, Future Islands.

divendres, 28 d’abril de 2017

De manipulació

La futura Llei de Transitorietat Jurídica és la llei més important de la història recent de Catalunya. Ho han dit representants del Govern, del PDeCAT i d'ERC. És la llei que, segons la Generalitat, atorgarà plenes competències per convocar el referèndum d'autodeterminació i a partir de la qual, a Catalunya s'introduirà un nou marc legal. El marc legal vigent, el de l'Estat espanyol, no tindrà validesa des d'aquell moment. Ni Govern ni el seu grup parlamentari informen del seu contingut. No és habitual, és una excepció legislativa. Esgrimeixen que és per evitar la suspensió per part del Tribunal Constitucional.
La feina del periodisme és supervisar el poder polític i l'econòmic. El poder polític a Catalunya l'ostenta la coalició de Junts Pel Sí (PDeCAT, ERC i els seus companys de viatge de la societat civil) amb el suport de la CUP. La feina del periodisme també és informar de les accions del poder que aquest no vol que es coneguin o vol que es mantinguin fora dels focus. Una llei que dóna peu a la creació d'un nou Estat és un fet d'una rellevància tan gran que no cal afegir-hi res més.

Lluís Llach, diputat de JxSí, ha dit el següent en dues conferències:

En el moment que tinguem la llei de transitorietat jurídica, allò obligarà tots els funcionaris que treballen i viuen a Catalunya. El que no la compleixi serà sancionat. S’ho hauran de pensar molt bé. No dic que sigui fàcil, al revés, molts d’ells patiran. Perquè dins dels Mossos d’Esquadra hi ha sectors que en són molt contraris”.

El que preveu la llei de transitorietat jurídica és que a partir d’aquell moment, en tot allò que concerneixi el desenvolupament cap a la independència, les lleis que s’hauran de seguir seran les catalanes. Per tant, els funcionaris hauran d’obeir aquestes lleis. El dia que hi hagi una llei feta pel Parlament de Catalunya, ha de ser obeïda; si no, serà sancionada [sic] per tots els funcionaris, siguin els que siguin. I en tot cas, els funcionaris s’hauran de preguntar ‘i si no obeeixo aquesta llei catalana, ostres, què passarà?”.

Per part del periodisme és obligatori posar el focus sobre el possible contingut de la llei de transitorietat jurídica, la més important que es prepara al país, del projecte polític més gran  i més transcendent (crear un nou Estat, i unilateralment, amb el conflicte de legitimitats que això suposa).

Llach és una icona cultural i política de Catalunya. Trobo inevitable, tenint en compte aquesta figura que és Llach, que desenes i desenes de persones m'hagin increpat per publicar aquesta notícia. Ara bé, que companys de professió i polítics s'hagin abraonat sobre mi, acusant-me de "burda manipulació", de "sembrar odi" i d'altres coses igual de desagradables... Ho vull entendre com el mirall d'una situació emocionalment molt intensa en què preval la ideologia i el sentiment nacional, segurament inevitable en moments excepcionals i inherent en la condició humana. Passa aquí i passa arreu.

El director de Vilaweb, Vicent Partal, va escriure un parell (crec) d'articles assegurant que EL PAÍS i un servidor posàvem Llach al punt de mira i que havíem manipulat la informació a partir del titular. La voluntat implícita de Partal era anul·lar la validesa de l'article.
El titular que vaig escriure és Lluís Llach: La Generalitat sancionarà els funcionaris que no acatin la llei de desconnexióEl diari acostuma a revisar, per trobar-hi errors, els articles del dia que són a la web. Una persona, editant [podria haver passat a qualsevol], va entendre que allò era una cita textual i li va posar les cometes: "La Generalitat sancionarà els funcionaris que no acatin la llei de desconnexió".
Partal va esmerçar-se per desprestigiar-nos i denigrar-nos. (nota: l'article que va escriure per denunciar aquesta manipulació contenia errors greus; res de nou. Suposo que no rectificarà). 
El diari El País i el Saratoga News, Vilaweb i l'ARA, el New York Times i la Razón, tots els mitjans poden arribar a forçar les notícies i la seva interpretació. És un error, i tant. Pot succeïr per molts factors. Uns ho fan més que d'altres. Partal ho fa sideralment més que El País.
Les cometes que es van introduir al títol no tenien absolutament cap intenció de manipular o de fer més contundent la notícia. Amb les declaracions literals de Llach n'hi havia prou. Si el diari hagués volgut manipular o fer més 'cridanera' la notícia, hauria afegit les cometes a l'edició de paper, cosa que no es va produir. Si hagués volgut manipular o fer cridanera la notícia, podria haver titulat amb qualsevol de les frases de Llach. Exemple: Llach sobre els funcionaris: "Molts d'ells patiran".

Jaume Asens, tinent d'alcalde de Barcelona, va fer un tuit dient que jo i el diari "manipulàvem burdament", i que gràcies a Vicent Partal s'havia descobert aquesta conxorxa. L'efecte va ser que l'atac sobre mi es va multiplicar per 12. Gràcies a Jaume Asens, tinent d'alcalde de la meva ciutat.

Quim Arrufat, referent de la CUP i del procés, va escriure que "torno a manipular i torno a sembrar odi". Que un polític de primera línia m'acusi de sembrar odi és molt greu.
D'on ve això? Arrufat va fer les següents declaracions en una taula rodona del setembre del 2016:

Nosaltres [la CUP] proposem la convocatòria del referèndum unilateral d'independència, que aquesta vegada sí que es convoqui tant sí com no, amb totes les de la llei, fins al final, fins a com a mínim fer entrar en contradicció antidemocràtica l'estat espanyol i que hagi de recórrer a algun tipus de força legal o fins i tot de força bruta per evitar que ens puguem expressar democràticament com a societat”.
Aquest és el sentit principal d'unilateralitat, que tu mostris convicció per arribar fins al final. Aquí, com en una vaga general com en qualsevol mobilització popular, arribar fins al final és clau arribar fins al final per poder tensar la situació. I dos, és necessària la convocatòria d'un referèndum unilateral d'independència per demostrar les contradiccions antidemocràtiques de l'Estat, no només a la nostra població sinó per mostrar-les internacionalment; perquè hagi de reprimir, si vol reprimir fins a les últimes conseqüències, la convocatòria d'un referèndum”.

Jo vaig titular així aquella informació: La CUP busca amb el referèndum que l'Estat recorri a la violència.
Arrufat em va dir de tot. Ell esgrimia que no parlava de "violència" sinó de "força bruta". Jo mateix vaig dir als jefes que canviessin 'violència' per 'força bruta' al títol. A mi m'era indiferent "violència" o "força bruta". Un polític important m'increpava amb males formes i vaig pensar que ho estava passant malament, per la raó que fos, i que era una concessió relativa. Tampoc calia fer-ho: tothom consultat en aquell moment considerava que "reprimir fins a les últimes conseqüències i "força bruta" implica violència. També vaig introduir els àudios i la transcripció literal del que va dir.
Avui no ho hauria canviat.
Arrufat no ho ha oblidat. Jo sí que vull oblidar, i ràpid, el que ell i d'altres personatges significatius de la societat han dit o escrit sobre mi aquests dies.

Tinc una responsabilitat/influència social com a periodista. Per això escolto, rectifico o preciso si s'escau. Quan treballava al diari Ara vaig ser l'impulsor de la secció de fe d'errades. El New York Times té un excel·lent i llarga secció de fer d'errades. Corregir és obligació del periodisme i el fa millor. El diari El País, amb tots els seus defectes, almenys té un llibre d'estil, de bones pràctiques i una defensora del lector. No sé si Vilaweb té res d'això.

No sóc l'únic que ha de ser curós amb el seu paper social i en un moment polític tan tens. Asens i Arrufat, fins i tot en Partal, ho haurien de ser.

diumenge, 22 de gener de 2017

The other room

Putli retired to the other room for five days. It was a tiny windowless cubicle with an iron bedstead, an iron chair ans a small steel table. The room opened directly on the staircase landing opposite the kitchen.
Every Parsi household has its other room, specially reserved for women. Thither they are banished for the duration of their unholy state. Even the sun, moon and stars are defiled by her impure gaze, according to a supersition which has its source in man's fear of blood.
Putli quiete enjoyed her infrequent visits to the other room. It was the only chance she ever had to  tes. And since this seclusion was religiously enforced, she was able to enjoy her idleness without guilt.
Putli spent her time crochetting or tatting. She left the room only to use the bathroom. Then she would loudly proclaim her intention and call, 'I am coming. I wan to pass urine', or, as the case might be, 'I want to wash.'
In either case, if Jerbanoo or Freddy were at the prayer table the anxiously shouted, 'Wait!'
Hastily finishing their prayers they scurried out of the room and called back.
'All right, you can come now'.
Once the all-clear was sounded, Putli made a beeline for the bathroom, carefully shading her face with a shawl from a prayer table.
She was served meals in her cubicle. A tin plate and a spoon, reserved for the occasion, were handed over by a servant boy. She knew she couldn't help herself to pickles or preserves for they would spoil at her toch. Flowers, too, were known to wilt when touched by women in her condition.
The family was permitted to speak to her through closed doors, or, in an emergency, even directly.  Provided they bathed from head to foot and purified themselves afterwards.


The crow eaters, Bapsi Sidhwa.

dimarts, 17 de gener de 2017

Los mejores libros del Iceberg de 2016




1) El Iceberg de Oro de 2016 es para Las ratas, de Miguel Delibes. Relato arisco y triste de la miseria en un pueblo agrícola castellano durante el franquismo, Las ratas es la guinda de un año en el que la novela ha dominado el Iceberg.

2) Lullaby, de Chuck Palahniuk, se hace con el Iceberg de Plata. Lullaby es el genio de la nueva corriente de ficción que exagera hasta el límite la realidad.

3) Milena Busquets y su archicelebrado También esto pasará obtiene el Iceberg de Bronce con una valiente novela biográfica. Desmarcándose del retrato familiar exhaustivo y cronológico, Busquets se centra en momentos y aspectos concretos de la relación madre-hija.

El top 5 lo cierra el único libro de no ficción premiado en 2016, En mi barrio no había chivatos, de Arturo San Agustín, y la novela de John Steinbeck Cannery Row.

divendres, 13 de gener de 2017

The 2016 Best Iceberg Series and Films



1) For the first time a TV serie wins The Golden Iceberg: Better Call Saul, Season 1, a creation by Vince Gilligan and Peter Gould.
The Wire and True Detective were previously awarded by the Iceberg but Saul Goodman makes a deserved first with a humorous and honest story about an attorney's life and about the relation between brothers.

2) Paul Thomas Anderson and the late Philip Seymour Hoffman win The Silver Iceberg with The Master.

3) Another TV serie, a fine BBC production from the 80's, gets the Bronze Iceberg: Smiley's People, directed by Simon Langton with Alec Guiness and John Le Carré giving their best.

El top 5 lo cierran dos obras tremendamente valientes: Bilbao, de Bigas Luna, jugándosela con un film experimental en 1978 que incluso hoy sería tan difícil de producirse, y Birdman, de Alejandro González Iñárritu, con un Edward Norton magistral.

dijous, 12 de gener de 2017

Les millors cançons del 2016 a l'Iceberg




L'Iceberg d'Or és per a un clàssic de la música negra interpretada per blancs, Chicago, i el seu hit Listen.

L'Iceberg de Plata és per a la versió que va fer el compositor Galt MacDermot de Let the sunshine in.

L'Iceberg de Bronze és un homenatge a les bandes sonores de la saga Ocean's: Lazy, de Yellow Hammer.

Tancant el top 5,  Brian Eno amb l'espectacular Golden Hours i les promeses del pop indie espanyol Papaya amb Cosas Fascinantes y Sencillas.

diumenge, 1 de gener de 2017

Caballo de sal



Mi alma está ardiendo en el centro de la ciudad. Mira cómo se quema, mira cómo estás. En el ojo del huracán se concentra el placer, 
mira cómo te mueves, mira cómo estás.
El invierno no nos congelará 
aunque no tengamos nada que quemar.
El invierno no nos congelará 
aunque no tengamos nada que quemar.
Camino con tu recuerdo sin saber a dónde voy, 
mira cómo te mueves, mira cómo estás.
La tristeza nos hace daño, crea heridas en tus labios. Mira cómo te hiere, mira cómo estás.
El invierno no nos congelará 
aunque no tengamos nada que quemar.
Mi caballo anda siempre en aguas con sal 
y mi cuerpo ya solo te quiere amar.
Mira cómo te mueves, mira cómo estás.
El invierno no nos congelará 
aunque no tengamos nada que quemar. Mi caballo anda siempre en aguas con sal 
y mi cuerpo ya solo te quiere amar.

Papaya, Caballo de sal.