dissabte, 24 de desembre del 2016

Cada un lo just darà








[El jorn del judici
parrà el qui haurà fet servici.
Jesucrist, Rei Universal,
homo i ver Déu eternal,
del cel vindrà per jutjar
i a cada un lo just darà.

Ans que el judici no serà,
un gran senyal se mostrarà:
La terra gritarà suor
i tremirà de gran paor.

Terratrèmol tan gran serà
que les torres derrocarà;
les pedres per mig se rompran
i les muntanyes se fondran.

Los puigs i plans seran igual.
Allà seran los bons i mals.
Reis, ducs, comtes i barons,
que de sos fets retran raons.

Gran foc del cel devallarà
mar, fonts i rius tot cremarà.
Los peixos donaran gran crit,
perdent son natural delit.

El sol perdrà la claretat,
mostrant-se fos i alteral;
la lluna no darà claror
i tot lo món serà tristor.

Humil verge qui haveu parit
Jesus infant en esta nit,
vullau a vòtron Fill pregar
que de l'infern vulga'ns lliurar.

El jorn del judici
parrà el qui haurà fet servici.]


Cant de la Sibil·la, interpretat per Jordi Savall i Montserrat Figueras.

dijous, 15 de desembre del 2016

World Miracles Report

This week, it's the Holy Virgin of Welburn, New Mexico. She came flying down Main Street last week. Her long red and black dreadlocks whipping behind herm her bare feet dirty, she wore and Indian cotton skirt printed in two shades of brown an denin halter top. It's all in this week's World Miracles Report, next to the cashier in every supermarket in America.
[...]
The Flying Virgin had fingernails painted bright pink with white tips. A French manicure, some witnesses call it. The Flying Virgin used a can of Bug-Off brand insect fogger, and across the blue New Mexican sky, she wrote: 
"STOP HAVING BABYS" (Sic)
The can of Bug-Off, she dropped. It's right now headed for the Vatican. For analysis. Right now, you can buy postcards of the event. Videos even.
Almost everything you can buy is after the fact. Caught. Dead. Cooked.
In the souvenir videos, the Flying Virgin shakes the can of fogger. Floating above one end of Main Street, she waves at the crowd. And there's a bush of brown hair under her arm. The moment before she starts writing, a gust of wind lifts her skirt, and the Flying Virgin's not wearing any panties. Between her legs, she's shaved.

Chuck Palahniuk, Lullaby.

diumenge, 4 de desembre del 2016

La consagració del caos



El summe sacerdot,
magre i marmori,
aquell de qui depenen el sentit del text i el final de l'alè,
avança solemnement entre meteorits rasants i abelles de mel
agra, cap a les tovalles posades en neus de desembre,
les setrilleres
i la copa plena de pa laminat. Va a procedir
–segons que exigeix la pompa verbal,
so del mal gust i del mal temps
que s'acosta–
a la lectura obligada de les diverses introduccions i, tot seguit, a
la consagració del caos.

Màrius Sampere, La consagració del caos (I).

dimarts, 29 de novembre del 2016

Las leyes de la Historia



–Jaume Roures: Podríamos discutir durante horas sobre Cuba, sobre la visión parcial que tenemos, sobre qué cosas son importantes o sobre los hechos de la revolución cubana, o nos podemos quedar con la imagen manipulada, desde mi punto de vista, de la teórica represión y todas estas cosas. Yo creo que la política y la democracia se miden por la defensa de eso que se llama el interés general, el interés y el bienestar de las personas, y si comparamos las ratios de Cuba con los de cualquier país de América Latina, Cuba está muy por encima; y si vamos un poco más allá, podemos decir que en ratios de salud, educación, etcétera, no solo están por encima de los de América Latina sino por encima de los de España, sobre erradicación de la pobreza, sobre la erradicación del analfabetismo, etcétera. Lo que pasa es que en general es más cómodo ir poniendo el acento sobre si hay libertad de expresión y cosas similares, que también las podríamos comparar con las de aquí, por no ir tan lejos.

–Mònica Terribas: ¿Siempre será un blanco y negro? En el caso del repaso a Fidel Castro, siempre habrá quien continúe tildándole de dictador, y siempre habrá quien ponga en valor esto que dices.

–Jaume Roures: Nosotros hemos vivido una dictadura aquí, y tenemos parámetros para medir lo que realmente es una dictadura y qué no lo es. No hay dictadura que dure más de cincuenta años, como la supuesta dictadura de Fidel en Cuba, porque la gente no soporta las dictaduras durante tanto tiempo, y menos en el siglo XX y en el siglo XXI.

–Mònica Terribas: Nosotros la soportamos.

–Jaume Roures: ¿57 años?

–Mònica Terribas: 40, que tela.

–Jaume Roures: Bueno, sí, sí. Pero había gente en la calle, había disparos, había muertos, había torturas, había todo esto. Decenas de miles de personas en prisión, procesadas, y esto no pasa en Cuba, pese lo que se diga. Y si hubiera sucedido, en la escala que se dice, no habría aguantado ni Fidel ni nadie. Esto son las leyes de la historia, no excepciones cubanas.


Jaume RouresEl Matí de Catalunya Ràdio.

dijous, 24 de novembre del 2016

Amor impúdico

Somos, creo, la última generación que tuvo que ganarse, a pulso, el interés o la atención de sus padres. En muchos casos, lo conseguimos cuando ya era demasiado tarde. No consideraban que los niños fuesen una maravilla, sino un engorro, unos pesados a medio hacer. Y nos convertimos en una generación perdida de seductores natos. Tuvimos que inventar métodos mucho más sofisticados que tirar de la manga o echarnos a llorar para que nos hiciesen caso. Se nos exigía el mismo nivel que a los adultos, o al menos que no molestásemos y dejásemos hablar a los mayores. La primera vez que te enseñé una redacción escrita por mí, que había ganado un premio en el colegio –debía de tener unos ocho años–, me dijiste que no te enseñase nada más hasta que tuviese mil páginas escritas, que menos que eso no era una tentativa seria. Las buenas notas eran recibidas como una obviedad, las malas, con cierto fastidio, pero sin grandes broncas ni castigos. Ahora tengo la casa forrada con los dibujos de mi hijo pequeño y escucho al mayor tocar el piano con la misma reverencia que si fuese Bach resucitado.
A veces me pregunto qué ocurrirá cuando esta nueva generación de niños cuyas madres consideran la maternidad una religión –mujeres que dan de mamar a sus hijos hasta que tienen cinco años y entonces alternan el pecho con los espaguetis, mujeres cuyo único interés y preocupación y razón de ser son los niños, que educan a sus hijos como si fuesen a reinar sobre un imperio, que inundan las redes sociales de fotos de sus retoños, no solo de cumpleaños o viajes sino de sus hijos en el váter o sentados en un orinal (no hay amor más impúdico que el amor maternal contemporáneo)– crezcan y se conviertan en seres humanos tan deficientes, contradictorios e infelices como nosotros, tal vez más incluso, no creo que nadie pueda salir indemne de que le fotografíen cagando.


dijous, 10 de novembre del 2016

Moments estel·lars de la Humanitat



S'ha de felicitar Donald Trump i s'ha de confiar que faci de president i que ho faci molt diferent a com ho ha fet de candidat durant aquestes darreres setmanes i aquests darrers mesos. Dit això, semblava impossible que Trump guanyés, però ha guanyat. I dic això perquè, a ulls de molts, allò que a vegades sembla impossible, fins i tot en contra de molta part de l'opinió publicada, de tot tipus d'opinions, etcètera etcètera, acaba resultant possible. Ningú donava gaire perquè Trump fos el president dels Estats Units, tothom pensava que ho seria Hillary Clinton, i resulta que al final ho ha sigut Trump. Amb això també vull fer entendre, i al mateix temps fer notar, que de tant en tant allò que sembla gairebé impossible, esdevé possible. Apliquem-nos-ho tambe des d'una òptica catalana per reafirmar la nostra voluntat i el nostre objectiu davant dels mesos decisius que tenim per davant.

Artur Mas felicita Donald Trump.

dilluns, 7 de novembre del 2016

And leaves they turn to brown



And when she blows the candle flame to smoke
She says a prayer for all of those who live in houses and in homes
And Monday she'll go down town standing naked in the road
You may know what I am
But who I am you don't know.
She'll run across the mustard dust sand
Scream down the wind
And the sea is in a cold
Like when in holiday homes
And houses like sweet confectionery
And sandcastles and drinking wine
Hungry dinners perfectly timed.
And mother and father glowing young
Happy to be each other together
When she blows the candle out
She goes to bed and lies and drags through her head
The day that went way of every day
But tomorrow she'll fly a plane
Over the fields where the houses aren't built yet.
She smiled sweetly across the room
Through the lunch time smoke
And I loved her for a second
And discarded the queen and I know
How sweetness turns sour
And leaves they turn to brown
And then to earth and dust
And settle in this town
You get blown away...



Ocean Colour Scene, Get Blown Away.

divendres, 4 de novembre del 2016

The gathering of the bones

Not every culture prefers to avoid the bones. In the first century AD, the Romans built tall cremation pyres from pine logs. The uncoffined corpse was laid atop  the pyre and set ablaze. After the cremation ended, the mouriners collected the bones, hand-washed them in milk, and placed them in urns.
Lest you think bone washing hails only from the ancient bacchanalian past, bones also play a role in the death rituals of the contemporary Japan. During kotsuage ("the gathering of the bones") the mourners gather around the cremation machine when the bones are pulled out of the chamber. The bones are laid on a table and the family members come forward with long chopsticks to pick them up and transfer them into the urn. The family first plucks the bones of the feet, working their way up towards the head, so that the deceased person can walk into eternity upright.
At Westwind there was no family: only Mr. Martinez and me. In a famouse treatise called "The Pornography of Death", the anthropologist Geoffrey Gorer wrote, "in many cases, it would appear, cremation is chosen because it is felt to get rid of the dead more completely and finally than does buria". I was not Mr. Martinez's family; I did not know him, and yet there I was, the bearer of all ritual and all actions sorrounding his death. I was his one-woman kotsuage. In times past and in cultures all over the world, the ritual following a death has been a delicate dance performed by the proper practitioners at the proper time. For me to be in charge of this man's final moments, with no training other than a few weeks operating a cremation machine, did not seem right.
After whirling Mr. Martinez to ash in the Cremator, I poured him into a plastic bag and sealed it with a bread-bag twist tie. The plastic bag containing Mr. Martinez went into a brown plastic urn. We sold more expensive urns than this one in the arrengement room out front, gilded and decorated with mother-of-pearl doves on the side, but Mr. Martinez's family, like most families, chose no to buy one.
I punched his name into the label maker, which hummed and spat out the identity that would be stuck on the front of his eternal holding chamber. In my last act for Mr. Martinez, I placed him on a shelf above the cremation desk, where he joined the line of brown plastic soldiers, dutifully waiting for someone to come to claim them. Satisfied at having done my job and taken a man from corpse to ash, I left the crematorium at five p.m., covered in my fine layer of people dust.


dilluns, 24 d’octubre del 2016

Who are those men?

I grew up thinking that writer and secretary were the same except that a writer usually smelled of cocktails and came more often to meals. They were spoken of the same way when they were not around –except for a species called playwrights who came from the East. These were treated with respect if they did not stay long –if they did they sank with the others into the white collar class.
Rose's office was in the "old writers' building." There was one on every lot, a row of iron maidens left over from silent days and still resounding the dull moans of cloistered hacks and bums. There was the story of the new producer who had gone down the line one day and then reported excitedly to the head office.
"Who are those men?"
"They're supposed to be writers."
"I thought so. Well, I watched them for ten minutes and there were two of them that didn't write a line".

Francis Scott Fitzgerald, The Love of the Last Tycoon.

dimarts, 18 d’octubre del 2016

Samaranch según Segurola


"Samaranch, en términos políticos, ha sido un hombre de muchos pasados. No solo de un pasado sino de muchos pasados. Es un hombre poliédrico. No hace muchos años apareció un libro escrito por un exagente de la KGB, en el que participaba el excampeón del mundo [de ajedrez] Víktor Korchnoi, y en el que aseguraba que Samaranch había trabajado para la KGB, durante su época en Moscú, durante su último año en Moscú. Siempre mantuvo muy buena relación con los servicios secretos y con las autoridades soviéticas. Él fue elegido presidente del COI en Moscú. Yo no sé si esto es cierto pero esto dice qué tipo de personaje es, un personaje de muchos pasados.
Evidentemente perteneció durante su juventud a Falange, y estuvo relacionado con la dictadura. Fue Delegado Nacional del Deporte en los 60, y fue un buen impulsor del deporte en España, de los jóvenes y de las mujeres. Fue el autor de la famosa campaña «Contamos contigo», que fue una popularización del deporte, sobre todo a nivel juvenil, escolar.  Fue una campaña muy impresionante, porque en televisión prácticamente todos los días había anuncios de «Contamos contigo». Fue un hombre que entrevió las oportunidades del deporte, no solo como práctica sino como una articulación del poder. Lo hizo en España y luego en el COI.
Samaranch es una figura trascendental del deporte moderno, se quiera o no se quiera, se le critique o no se le critique. En su elección como presidente del COI en 1980, se impone al irlandés Killanin, que representaba a la vieja guardia, quizá más purista, que pretendía mantener los valores básicos del olimpismo, del barón de Coubertin. No tenía sentido. Samaranch entendió que el mundo, con las nuevas tecnologías, las nuevas telecomunicaciones, con la fascinación que generaban en la audiencia los deportistas profesionales, y no el amauterismo, cambió el paso y consiguió trasladar el mundo profesional al mundo del olimpismo. Llevó la bandera de ese mundo, también la bandera económica, por eso el olimpismo vivió años dorados de dinero. Pero cuando hay años dorados de dinero también hay burbuja y corrupción, que es el problema mayor con el que se enfrentó, con el que se vio involucrado Samaranch. Recordemos que quiso hacer una revolución desde dentro para elegir sedes para una serie de cosas por las que se le cuestionó como gestor olímpico.
Entre los muchos pasados de Samaranch, entre los muchos enemigos que tuvo, fue un personaje muy zarandeado por el mundo anglosajón. Él formó con Primo Nebiolo, presidente de la Federación Internacional de Atletismo, y con Joao Havelange, presidente de la FIFA, lo que se denominó el Triunvirato Latino del Poder, y eso no hacía ninguna gracia en el mundo anglosajón. Él nunca tuvo ningún tipo de complejo en este sentido y trasladó una mentalidad absolutamente empresarial, capitalista a los Juegos Olímpicos.
Con respecto a Barcelona, en mi opinión, los Juegos representan el final de la Transición. No solo por el hecho de celebrarse en Barcelona sino ya la elección de Barcelona. Es una elección que se produce con el primer gobierno socialista, que se produce prácticamente unida con el ingreso de España en la Comunidad Europea. Se cierra definitivamente la Transición democrática y pone fin a los últimos rescoldos del franquismo.
Es una elección que además transforma Barcelona radicalmente. Hay varios méritos de Samaranch en esto: uno, elegir Barcelona y conseguirlo; dos, lo que significa Barcelona como final de la transición política y además una apertura al mundo, la homologación de España en el mundo como un país moderno. De hecho, los Juegos de Barcelona son un éxito clamoroso de organización. Los primeros Juegos desde 1964 sin ningún incidente destacable. No hay problema de doping como en Seúl'88, no hay un problema de boicot como en Los Angeles'84, no hay un problema de boicot del mundo occidental a Moscú'80, cuando los Juegos Olímpicos estuvieron a punto de desaparecer; no hubo el problema del boicot africano como ocurrió en los Juegos de Montreal'76, ni hubo un atentado como en el 72, ni hubo una matanza como días antes en los Juegos de México. 
La ciudad se aprovecha de los Juegos Olímpicos para crear una ciudad absolutamente deslumbrante, y de eso se está viviendo mucho en Barcelona. Son unos Juegos perfectamente organizados. Son unos Juegos que dan una imagen de España muy saludable. Y para mí también son importantes porque son los Juegos del Dream Team, no tan importantes porque vinieran Jordan, Magic Johnson y Larry Bird, sino porque son la consagración del modelo profesional que quería Samaranch.
Es un personaje trascendental en la historia del deporte moderno. Tiene sus luces y sus sombras, pero cambia absolutamente el paso del deporte, y lo inscribe en el deporte de ahora, un deporte global, profesionalizado, un deporte relacionado con el espectáculo y el negocio. Esto es Samaranch en estado puro y se avanza a todos. Es un personaje que genera controversia. Fue fascista, fue embajador en Moscú del régimen franquista pero también del primer régimen democrático. Luego fue el personaje más poderoso del mundo del deporte, y el factor número uno para que Barcelona tuviera los Juegos Olímpicos y para transformar el deporte español. Si esta fotografía es suficiente o no es suficiente para reconocerle en el ámbito que se quiera, que cada uno piense como quiera. Para mí, en el ámbito deportivo, es un personaje esencial en el deporte mundial.
En 1980 nadie quería organizar los Juegos Olímpicos, estuvieron a punto de desaparecer. Los americanos, los alemanes, no acuden a los Juegos como protesta por la invasión de Afganistán. Luego, los rusos lo devuelven con casi todos los países comunistas, excepto Rumanía, y no acuden a los Juegos de Los Ángeles. Fueron los primeros Juegos de Samaranch como presidente del COI. Los Ángeles fue la única ciudad que se presentó para organizar los Juegos. Fueron unos Juegos atípicos, porque por primera vez primó la iniciativa privada. Tuvieron un resultado económico sensacional. A partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, poco después cuando es anunciada Barcelona, la ciudad elegida para celebrar los Juegos cobra un prestigio monumental, no ahora, pero por lo menos hasta la reunión de Singapur en 2005, cuando se elige a Londres. Tenían tanto prestigio los Juegos en esos 20 años que organizarlos era una cosa de prestigio político. En Singapur se presentan Londres, París, Moscú, Nueva York, que son las principales ciudades de las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial, y con ellas Madrid. Ahí fue el zénit de lo que es el periodo Samaranch".