dissabte, 30 de setembre del 2017

The freedom to doubt

This freedom to doubt is an important matter in the sciences and, I believe, in other fields. It was born of a struggle. It was a struggle to be permitted to doubt, to be unsure. And I do not want us to forget the importance of the struggle and, by default, to let the thing fall away. I feel a responsibility as a scientist who knows the great value of a satisfactory philosophy of ignorance, and the progress made possible by such a philosophy, progress which is the fruit of freedom of thought. I feel a responsibility to proclaim the value of this freedom and to teach that doubt is not to be feared, but that it is, to be welcomed as the possibility of a new potential for human beings. If you know that you are not sure, you have a chance to improve the situation. I want to demand this freedom for future generations.


Richard Feynman, The meaning of it all.

dimarts, 26 de setembre del 2017

Todo se ha perdido




Todo se ha perdido, incluso el honor. Con este retoque de una frase histórica, podría resumirse el desastroso final del primer ensayo autonomista realizado en Cataluña. Las Cortes de la República acaban de rematarlo: el Estatuto quedó suspenso sine die. Y son muchísimos los catalanes que, en su inmenso estupor, andan ahora preocupados en descubrir la causa esencial, la más profunda, de tamaña catástrofe. 
Unos, tal vez la mayoría, aun no aciertan a explicársela. Otros la atribuyen a determinadas personas, exclusivamente. Estos creen que los culpables son sus enemigos políticos. Los de más allá opinan que hubo mala suerte, como en una partida de naipes. Y son muy numerosos los que creen en brujas, es decir, los que hablan de misterios, traiciones y dobles fondos. No diré yo que todos esos pareceres, incluso los más fantásticos, no tengan su punto de razón. Se irán sabiendo algunas cosas extraordinarias y es posible que algún día se aclaren otras sensacionales. En un desatino tan formidable como el del 6 de octubre, hay campo para todo. Pero el conjunto de esas opiniones, de esos vagos rumores y esas crónicas subterráneas, revela nada más, a mi juicio, que continúa, perdida en lo secundario, la fatal desorientación de nuestra conciencia pública, y que en Cataluña todavía no hemos sabido remontarnos por encima de nuestro tremendo infortunio, para dominarlo en su plenitud y aprender en su amarga enseñanza. Por esto yo voy a procurar hacerlo solitariamente –como siempre–, y gritar desde aquí a todos mis compatriotas: «¡Alerta, catalanes! No os dejéis llevar de los personalismos v los partidismos, tan tentadores y fáciles porque a cada uno de nosotros nos lo explican todo, sin acusarnos de nada. Desconfiad de las explicaciones tenebrosas y melodramáticas. La culpa capital, la causa suprema de nuestra desventura, se debe a nosotros, a los catalanes todos, a Cataluña en peso, y muy en especial a sus partidos políticos más representativos. ¡Esta es la única explicación satisfactoria y profunda! ¡Esta es la pura verdad!».

dimarts, 29 d’agost del 2017

The centre cannot hold



Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.
Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: a waste of desert sand;
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Wind shadows of the indignant desert birds.
The darkness drops again but now I know
That twenty centuries of stony sleep
Were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?


William Butler Yeats, The Second Coming.

diumenge, 6 d’agost del 2017

When all the world came back



You tossed a blanket from the bed, 
You lay upon your back, and waited; 
You dozed, and watched the night revealing 
The thousand sordid images 
Of which your soul was constituted; 
They flickered against the ceiling. 
And when all the world came back 
And the light crept up between the shutters 
And you heard the sparrows in the gutters, 
You had such a vision of the street 
As the street hardly understands; 
Sitting along the bed’s edge, where 
You curled the papers from your hair, 
Or clasped the yellow soles of feet 
In the palms of both soiled hands.

T. S. Eliot, Preludes.


[Traducció de Marc Masdeu:

Vas estirar una manta del llit,
et vas ajeure d'esquena i vas esperar;
et vas mig adormir, i vas mirar la nit revelant
les mil imatges sòrdides
de què estava construïda la teva ànima;
parpellejaven contra el sostre.
I quan el món sencer va tornar
i la llum s'esllavissava entre els finestrons
i vas escoltar els pardals als canalons,
vas tenir una visió del carrer
com si el carrer a penes comprengués;
asseguda a la punta del llit, on
vas rinxolar els papers del teu cabell,
o vas prémer les plantes grogues dels peus
als palmells de les mans brutes.]


(Author of the picture: Richard Tuschman)

diumenge, 23 de juliol del 2017

Hasta que lo sabe el mundo



Había veintidós muertos abandonados. Algunas mujeres y algunos niños habían vuelto a sus chozas con las manos y las ropas manchadas de sangre. Era la sangre de la misma colina herida. Hasta las primeras horas de la tarde –ya la cuerda de presos reptando por la carretera de Medina Sidonia–, nadie habló, nadie salió de sus casas. Todo el mundo cerró los ojos y se tapó los oídos. ¿Qué nuevas ignominias tendrían que ver u oír todavía? A las cuatro de la tarde llegaron el juez y el forense. Oigamos a este último:
«Requerido por el juez, fui y levanté primero el cadáver de un hombre como de unos cuarenta años, que estaba en un cercado, con un balazo, al parecer, en la cabeza; a su lado no había armas, estaba dentro y fuera del cercado. De allí pasamos a la corraleta del Seisdedos. Había un gran montón de cadáveres, un verdadero río de sangre. Separado de un grupo de otros nueve o diez estaba el cadáver de Manuela Lago, que aún tenía ardiendo las ropas por el vientre, y se ordenó que fueran apagadas. Eran las tres y media o las cuatro de la tarde, como máximum. En el interior de la choza de Seisdedos, que aún ardía, se veía un montón de escombros y un montón de huesos humanos.

dimecres, 5 de juliol del 2017

Un cansament de colors



Ens veiem
perquè som els altres que ens miren.
Invertit l'espill,

sempre anem rere
un cansament de colors.
Al davant, però, no hi tenim la vida
sinó el passadís i la sala
dels experiments repetits. Assajos, tubs, i tot en vidre
comprovat. Ulls que miren
perquè observen els fenòmens
algú anota el resultat, no nosaltres.
En comptes de realitats,
xifres i
signes d'admiració si molt convé. L'endemà, però, records,
instruments, comandes, substitucions.


Màrius Sampere, Ens veiem. Dèmens.

dilluns, 26 de juny del 2017

La filosofía



–Miguel Lupiáñez: En Cataluña las prioridades son otras, la sociedad se mueve por espíritus de construcción, de avanzar, de esfuerzo, responsabilidad, compromiso. No es que en el resto del mundo no exista, pero aquí los parámetros son básicamente estos: responsabilidad, compromiso, avanzar, premiar el esfuerzo.

–Periodista: Y en el resto de España, usted cree que no.

–M. L.: No, estoy diciendo todo lo contrario [sic.]. Se viven estos impulsos, estos sentimientos, estos valores, se miden y se viven de otras maneras. Mis padres me trajeron aquí con 8 años porque donde vivían no podían vivir, no podían alimentarme.

–P: Entonces usted está por la labor de que la sociedad catalana tenga derecho a decidir hasta dónde llega España y la sociedad española tenga que admitirlo porque eso es lo democrático.

–M. L.: El derecho de hablar, el derecho de poner las urnas, el derecho de manifestarse, el derecho de opinión yo creo que hay que llevarlo al límite de que sea así, a llevarlo al límite para que los políticos o las políticas que se hagan, sean en función del servir a la gente y por la cual muchos nos hemos acercado a la política Eso es así. Yo también como persona tengo enfrentamientos con amigos, con familia, en relación al por qué el resto de España no puede opinar sobre el tema. Yo entiendo que el resto de España no debe opinar sobre el tema por una razón: porque afecta básicamente al sentir, a esta desafección, a este querer administrarse de otra manera que tenemos los catalanes. Como ha pasado en otros países del mundo, como ha pasado en Canadá o en el Reino Unido.

–P: Usted ha titubeado cuando ha dicho que son diferentes.

–M. L.: Me preocupa muchísimo que se caiga en la demagogia de que los catalanes son diferentes. Aquí se vive de otra manera, y no es ni peor ni mejor. Aquí tenemos nivel de vida, y posiblemente en La Rioja, y posiblemente en Madrid y posiblemente en el País Vasco tengan nivel de vida. Pero hay otras zonas en las que la calidad de vida es extraordinaria, y posiblemente aquí en Cataluña, por esta responsabilidad, por este compromiso, por este querer avanzar, luchar, se vive de otra manera. Pero igual ocurre en Dinamarca con respecto al Magreb. Son actitudes diferentes frente a la vida.

–P: ¿Está usted diciendo que Cataluña es a España lo que Dinamarca es al Magreb?

–M. L.: No, eso lo están diciendo ustedes. No quiero hacer la comparación Dinamarca-Magreb [sic.]. En todas las partes del Ecuador para arriba... Lo hemos visto muchas veces, la zona de Francia es mucho más desarrollada al nivel de eh eh... La calidad de vida en el Norte es la que es, en cambio el nivel de vida, cómo se desenvuelve la gente socialmente, la luz, la calidad de vida, las relaciones humanas entre vecinos es mucho más dinámica, más próxima en el Sur que en el Norte. No estoy diciendo que aquí trabajamos más, de que aquí no roban; esto no lo estoy diciendo, porque tampoco lo considero justo. Estoy diciendo la manera de vivir, la manera de afrontar la vida, la filosofía, las relaciones humanas; ese contexto filosófico de relaciones que mejoran en unos puntos respecto a otros. Y andaluz soy, de nacimiento.


Entrevista a Miguel Lupiáñez, alcalde de Blanes, en Onda Cero.

dijous, 22 de juny del 2017

Revisitada plaza Tahrir

Este camino tiene varios elementos que, a criterio de sus diseñadores, lo hacen claramente vencedor. Primero, persistir en la idea del referéndum otorga la «razón» democrática al soberanismo a ojos de todos los observadores. Segundo, todo lo que deberá hacer el Estado para impedir la consulta (larga lista de altos cargos delante de la justicia española, suspensión de competencias...) seguirá afianzando esta «razón» democrática del independentismo en el ámbito internacional y acabará por activar la espoleta del fin de la paciencia en el ámbito doméstico, provocando que la revuelta de las sonrisas mute de rostro y se decida por la revolución –pacífica– y la ocupación del espacio público.
La guinda del pastel son las imágenes soñadas en todas las televisiones del mundo de un Gobierno y un Parlamento que resisten dignamente el envite de un Estado autoritario que no ha dejado otra salida que no sea la de rebelarse; todo esto acompañado de decenas de miles de catalanes comiendo, durmiendo y viviendo a las puertas de la Cámara catalana. El parque de la Ciutadella, apunta la estrategia, se convertirá durante unas semanas en una revisitada plaza de Tahrir en la que la primavera árabe se tornará otoño catalán. Un otoño que debilitará las posiciones del Gobierno hasta que, sea por voluntad propia, sea por presión internacional, se avenga a aceptar la nueva situación o, como mínimo, a negociarla.


Josep Martí Blanch, El Periódico. El otoño catalán.

diumenge, 28 de maig del 2017

The thin whine of hysteria

There is something facile going on, some self-indulgence at work. Of course we would all like to “believe” in something, like to assuage our private guilts in public causes, like to lose our tiresome selves; like, perhaps, to transform the white flag of defeat at home into the brave white banner of battle away from home. And of course it is all right to do that; that is how, immemorially, things have gotten done. But I think it is all right only so long as we do not delude ourselves about what we are doing, and why. It is all right only so long as we remember that all the ad hoc committees, all the picket lines, all the brave signatures in The New York Times, all the tools of agitprop straight across the spectrum, do not confer upon anyone any ipso facto virtue. It is all right only so long as we recognize that the end may or may not be expedient, may or may not be a good idea, but in any case has nothing to do with “morality.” Because when we start deceiving ourselves into thinking not that we want something or need something, not that it is a pragmatic necessity for us to have it, but that it is a moral imperative that we have it, then is when we join the fashionable madmen, and then is when the thin whine of hysteria is heard in the land, and then is when we are in bad trouble. And I suspect we are already there.


Joan Didion, Slouching towards Bethlehem.



["Hi ha alguna cosa frívola, una certa indulgència en marxa. Per descomptat que a tots ens agradaria «creure» en alguna cosa, apaivagar les nostres culpes privades amb causes públiques, deixar anar els nostres egos avorrits; potser és com substituir la bandera blanca de la derrota a casa per un coratjós estendard blanc de batalla fora de casa. Per descomptat que està bé fer tot això; d'aquesta manera, des de temps immemorials, s'han aconseguit les coses. Però crec que està bé mentre no ens enganyem sobre el que estem fent i per què. Està bé mentre tinguem present que tots els comitès ad hoc, totes les línies de piquets, tots els escrits valents a The New York Times, totes les eines d'agitprop d'arreu no ens confereixen cap virtut ipso facto. Està bé mentre reconeguem que al final això que fem pot ser o no pot ser convenient, pot ser o no pot ser una bona idea, però que en cap cas no té res a veure amb «la moralitat». Perquè quan comencem a autoenganyar-nos pensant que no és que vulguem o necessitem alguna cosa, que no és una necessitat pragmàtica per a nosaltres tenir-ho sinó que és un imperatiu moral que ho tinguem, llavors és quan ens unim als bojos del moment, i llavors és quan s'escolta el fi gemec de la histèria al país, i és llavors quan tenim problemes de debó. I sospito que ja som en aquest punt."]

diumenge, 21 de maig del 2017

Make some art




–What does happy-sad even mean?
–It means that I'm stuck in this shithole full of morons and rapists and bullies, and I'm going to deal with it, okay? It is just how life is. I'm gonna try and accept it and get on with it and make some art.


Sing Street,  John Carney.