dimarts, 27 d’abril del 2010

Qué recuerdos, don Blas

-ALFONSO ARTESEROS: Qué recuerdos, don Blas, viendo estas imágenes. Además, yo recuerdo que Fernández Ordoñez, el que fuera Ministro, en las Cortes, llegó a decir una cosa muy curiosa: "las chicas, las mujeres más guapas están en Fuerza Nueva."

-BLAS PIÑAR: Sufro muchísimo por ver aquella tragedia a la que nos llevó la Transición."
...

"¡Parece mentira! ¡Si Franco levantara la cabeza!"
...

-A.A.: Para los más jóvenes, he de hacer hincapie: parece cine-ficción, pero no lo es."

-B.P.: Cuando se produjo la transición, el engaño fue tan tremendo, que se emplearon para conseguirlo, no palabras amenazadoras sino palabras muy sugestivas como 'Reconciliación' y como 'Reforma'. La reconciliación llevaba escondida otra cosa, la revancha; y la reforma escondía la ruptura. Es lo que estamos viviendo ahora a través de la Memoria Histórica, a través de la Educación de la Ciudadanía, que trata de cambiar ideológica y moralmente a los españoles, y lo ha conseguido."

-A.A.: Vamos a ver un corte que he preparado. Esto fue en la Plaza de Oriente, y fue en el cuarto aniversario de la muerte del anterior jefe de Estado, el general Franco:

B.P.: ...Voy a atreverme aquí a daros esa voz de mando: Adelante españoles, sin miedo a nada ni a nadie. Por la fe y la patria, las banderas en alto. Viva Cristo Rey, arriba España, adelante España" [de fondo suena música, un pasodoble estilo Titanic].

-A.A.: Yo tengo en mis manos [este libro de] Don José María Belo de Antelo. Menudo libro; además, se lo he traído para regalárselo. Aquí usted está por todos los lados. Es "Los orígenes del Partido Popular"... Aquí dice "¿Sabía que seis de los miembros de la Junta directiva de lo que es hoy el Partido Popular fueron ministros de Franco?"

-B.P.: Se fundó un partido, Alianza Popular, con al frente seis ex ministros de Franco y un director general. Para el hombre de la calle, el franquista sociológico, los hombres que al morir Franco y implantar la democracia, defenderían los llamados "valores innegociables" por parte de la Congregación de la Doctrina de la Fe.

-A.A.: Fíjese usted cómo tenía la plaza de toros de Madrid, hasta la bandera.

-A.A.: Si le parece vamos a ver una pieza en la que usted está espléndido... Yo sé que Adolfo Suárez, cuando acabó su intervención en las Cortes Españolas, le pegó dos abrazos.

-B.P.: Tres.

-A.A.: tres abrazos, y le dijo "has estao magnífico, con un par".
***

-A.A: esto no es ningún espejismo, esto es realidad. Esto es de rabiosa, triste y lamentable actualidad.

-B.P.: Pero aumentao. Se está consiguiendo descristianizar al pueblo español, poner en grave peligro la unidad política e histórica de España y cambiar ideológica y moralmente a los españoles."

Alfonso Arteseros, Intereconomía. Entrevista a Blas Piñar.

dilluns, 26 d’abril del 2010

Extending beyond the body

"The brain stops at the skull, but the mind doesn't. Scientists are appreciating that the brain is a hub in a bigger system of information exchange, with loops extending spatially beyond the body, and temporally into the past and future. Neuroscience is not enough: we need a better understanding of the person."
Nicholas Humphrey, Emeritus professor, London School of Economics.

Wired Magazine. The big question: what will transform our understanding of the brain in the next decade?

diumenge, 25 d’abril del 2010

Mintiendo con enorme clase

"Hace unas semanas, Tony Blair estuvo en Barcelona. Llegó sigilosamente, casi en secreto, y los convocados a la charla, empresarios, políticos y banqueros, acudieron a la sala donde tuvo lugar el acto con el mismo sigilo. El conferenciante cobró por su conferencia una barbaridad y los asistentes -o sus empresas, administraciones y bancos- pagaron por ella una cantidad de dinero que jamás pagarían en otras circunstancias, aunque, por ejemplo Shakespeare y Einstein peroraran al alimón. Al día siguiente, que es cuando trascendió la noticia en los periódicos, Blair ya estaba de vuelta a casa y los satisfechos espectadores se habían reincorporado a sus actividades con el aliciente de haber asistido a una efemérides.

Le pregunté a uno de los asistentes qué había dicho Tony Blair y no supo responderme. "Vaguedades", dijo. Cuando quise saber si no se hallaba un tanto decepcionado por haber pagado tanto por tan poco, el hombre, un tipo listo y medrador, me dio a entender que no podía faltar a un acto de tal calibre: nadie que fuera alguien podía faltar. Además, según mi interlocutor, Blair soltaba sus vaguedades con un énfasis extraordinario, y si mentía -cosa que él no sabía- "mentía con gran estilo".

Con respeto a este último punto no podía haber desacuerdo. Si comparamos la forma de mentir de los tres héroes que aparecieron en la celebrada fotografía de las Azores, al inicio de la guerra de Irak, comprobaremos que no puede compararse el glamour de Tony Blair con la zafiedad de Bush o la ridícula altanería de Aznar. Durante una decena de años, el una vez prometedor Blair ha vencido mintiendo con enorme clase, usando siempre este acento atiplado que tanto subyuga a los oídos norteamericanos.

De lejos, Tony Blair es el más elocuente de los tres protagonistas de la fotografía. Por eso es interesante seguir los pasos que ha dado desde que tuvo que dejar Downing Street: se ha convertido oficialmente al catolicismo, ha ganado cinco millones de euros en un año con asesorías y conferencias como la de Barcelona y, finalmente, ha puesto en marcha una Fundación de la Fe (Tony Blair Faith Foundation). Podría pensarse que estos hechos no tienen nada que ver entre sí, pero la personalidad de Blair hace que no se expliquen unos sin los otros.
Bush y Aznar ya tenían contacto privilegiado con Dios, uno a través de telepredicadores americanos y el otro de obispos españoles. Blair, agnóstico en su juventud, debía de sentir una sana envidia del alto sitial en el que estaban asentados espiritualmente sus amigos, y más cuando, según su propia confesión, "se apoyó en Dios" para ejecutar determinadas decisiones, como enviar las tropas británicas a Irak. Quizá al convertirse al catolicismo haya encontrado ese hilo directo con la divinidad que se le hacía tan necesario.

Sin embargo, la cercanía de la divinidad no tiene por qué alejar de los bienes terrenales. Si nos atenemos a la oratoria de que ha hecho gala como presidente, no podemos augurarle grandes perspectivas de conferenciante a George Bush cuando, próximamente, deje la presidencia. Lo veo más negociando el precio de las reses en su rancho que embaucando a un público de supuestos elegidos en Barcelona. En cuanto a Aznar, ya sabemos lo que puede dar de sí. Es mejor que olvide su incipiente carrera de conferenciante, sea en inglés o en español, da lo mismo, y se dedique a sus consejos de administración, la actividad favorita de los políticos retirados, tanto de derechas como de izquierdas.

Blair es otra cosa. Blair sí es un encantador de serpientes con futuro en el manoseo de las palabras. De ahí que, cobrando un promedio de trescientos mil euros por conferencia, aspire a doblar sus emolumentos el próximo año. Por si esto fuera poco, una editorial le pagará siete millones de euros por sus memorias. Esto, claro está, sin contar las asesorías propias de los políticos retirados y que, en su caso, le lleva a cobrar, entre otras empresas, del banco J. P. Morgan y de los seguros Zurich.

Por lo que puede observarse, Tony Blair ha trabajado bien en este breve periodo de tiempo posterior al abandono de Downing Street. Pero a diferencia de muchos de sus colegas, a él no le interesa sólo el poder sino la gloria, aunque en un sentido completamente diverso a lo que expone otro ilustre converso al catolicismo, Graham Greene, en su admirable novela El poder y la gloria. En Blair, aparentemente sin tormento alguno, el poder terrenal y la gloria divina son dos conceptos tan próximos que casi se identifican.

Nada tiene de extraño, por tanto, que Blair haya recurrido a la brillante idea de constituir una Fundación de la Fe que, en última instancia, demuestra que los bienes terrenales son el mejor alimento espiritual, todo, eso sí, en el nombre de Dios. Tampoco es extraño que Blair, acompañado de Bill Clinton -otro insigne conferenciante-, haya elegido Nueva York para presentar su fundación.

Durante sus años de primer ministro no ocultó su progresiva preferencia por el aliado americano y Estados Unidos ha premiado repetidamente su servicial lealtad, incluso con reconocimientos tan exóticos como el de la Universidad de Yale, que lo ha contratado como profesor de Religión.

Aunque quizá este nombramiento no sea tan exótico y Blair sea el adecuado profesor de Religión de nuestra época o el profeta que, a través de la Fundación de la Fe, quiere propagar una nueva religiosidad pública para la era global. En la actualidad, Blair dice sentirse guiado por un impulso que antes no tenía: la "amistad" de Dios. Esta "amistad", que comparte con su socio Bush, no le aclara lo que está bien o mal, sino que, de acuerdo con sus palabras, le "da fuerza para hacer las cosas" ¿Quiere esto decir que el amigo Dios no le especifica a Blair si está bien o mal que la guerra de Irak haya provocado centenares de miles de muertos, sino que le da fuerza para seguir justificándola?

No lo sabemos porque nos falta la amistad íntima con Dios que él ha conseguido. Como quiera que sea, más allá del tono de mesías -mesías bien remunerado- del que Blair hace ostentación, podríamos hallarnos ante una operación de gran envergadura para dar la puntilla definitiva a la tradición ilustrada y laica de la política europea. La Fundación de la Fe auspiciada por el ex primer ministro británico quiere volver a tener a Dios en el centro del escenario, y en este caso no está tan alejada de los fundamentalismos de otras religiones. Y no olvidemos que Blair es uno de los aspirantes a la presidencia de Europa. ¡Dios nos coja confesados!"

Rafael Argullol, El País / El Boomeran(g). Charlas sobre mi amigo Dios.

divendres, 23 d’abril del 2010

Un chaquetón de marmotas en el Tibidabo

"Yo vivo a los pies de la montaña del Tibidabo, en la parte más alta de Barcelona, y aquí el espesor de la nieve fue mucho más importante...

La parte trasera de la casa me hizo pensar en Saint Moritz.

Me puse un chaquetón de marmotas, que no había usado desde mi último viaje a Moscú, y bajé a la calle para hacer unas fotos.

Al ver la entrada de mi casa me pareció estar en una calle de San Petersburgo...

Me puse a caminar hacia el centro, y pude ver vehículos abandonados en todas las calles. A mitad de tarde, el caos en Barcelona era total.

Al cabo de una hora de complicada caminata, empecé a notar mucho frío en un pie. Y ví, con sorpresa, que se estaba soltándo, a pedazos, la gruesa suela de goma de uno de mis descansos. Media hora más tarde ocurría lo mismo con la suela de la bota del otro pie. Algo del todo incomprensible. Me había puesto esos descansos solo dos o tres veces en mi vida. Llevaban muchos años encerrados en un armario, con la ropa de esquí. Y esa debió ser la causa del problema.

Con el paso de las horas, la cosa fue de mal en peor, y mis pies eran dos témpanos de hielo. Regresar a casa, cuesta arriba, con el viento en contra, y los pies congelados me pareció una hazaña imposible.

¿Dónde podía refugiarme? No muy lejos estaba el prestigioso parvulario Carles Riba, de mi amiga Cristina Jover. Y me dirigí hacia allí. Llamé a la puerta y me abrió Marta Nel-lo, que trabaja en el parvulario. Al ver que mis descansos se estaban descuartizando, me ofreció dos bolsas de plástico (una de Navidad del Corte Inglés y otra de una boutique de moda femenina), que me puse sobre mis mojados calcetines. Y así emprendí el regreso hacia mi casa...

Dos días antes de la nevada, el periódico La Vanguardia publicó una foto, tomada por mi, muy cerca de mi casa, que mostraba una absurda y numerosa hilera de bancos, en un lugar de paso rápido de coches, donde nadie se sienta nunca, razón por la que yo denunciaba ese despilfarro en mobiliario urbano. Como un castigo del cielo, me ví obligado a sentarme, y a estrenar uno de aquellos bancos, tan criticados por mí en La Vanguardia, para poder despojarme, definitivamente, de mi maltrecho calzado, y continuar mi periplo con tan solo dos bolsas de plástico protegiendo mis pies.

Mi elegante chaquetón de marmotas, totalmente empapado, había perdido su glamour por completo y parecía un perro que se había caído a una piscina.

Estando sentado en el banco, con un deplorable aspecto de mendigo sin techo, con mis botas destrozadas y tiradas a un lado, cara de agotamiento, y la nariz como un tomate, se me acercó una señora y, con expresión de profunda pena, me dió una limosna.

Cuando vi aquellas dos monedas sobre mi guante empapado, se me escapó una carcajada. Y le dije: "¡Hey, Señora!, estírese un poco más, que estaba pensando en irme, esta noche, a dormir al Ritz".

"¡Sinvergüenza! ¡Gamberro! ¡Chorizo!", me gritó con razón aquel alma caritativa, alejándose sobre la nieve, totalmente arrepentida de su dadivoso gesto."
Carlos Martorell, Hola.com. Nevada caótica en Barcelona.

dimarts, 20 d’abril del 2010

A Pequín amb el Dalai Lama gravat al mòbil

"La comunitat tibetana a Pequín viu en l'anonimat i també sotmesa a un control extraordinari. Els tibetans han estat apartats per força de la capital xinesa més d'un any i mig. La majoria van ser retornats als seus municipis d'origen pocs mesos abans dels Jocs Olímpics del 2008 i allà han hagut de quedar-se fins passada la celebració del 60è aniversari de la fundació de la República Popular Xinesa, l'octubre passat. Des de principis del 2010, els tibetans retornen a poc a poc a la capital xinesa.

Dongdo és un venedor ambulant a qui cada tarda es pot trobar a l'estació de metro de Dongsishitiao, al centre de Pequín. Ell i la seva dona venen ornaments i orfebreria tradicional amb dues famílies més del seu poble. Provenen del nord de la província de Sichuan, una àrea habitada majoritàriament per tibetans. Dongdo i la seva muller van perdre la casa en el terratrèmol del 2008 que va causar la mort a més de 70.000 persones. Sense diners per construir una nova llar o fundar un negoci, van decidir emigrar.

Durant la primavera del 2008, el govern de Pequín els va ordenar que anessin a Sichuan i que no tornessin fins a rebre una autorització. Els va ser concedida el novembre passat, un mes després de les celebracions del 60è aniversari. Els tibetans van ser expulsats de Pequín pel temor de les autoritats a possibles atemptats terroristes per part de grups separatistes. Després de mesos de control paranoic, a l'estació de metro de Jianguomen, a prop de la plaça de Tiananmen, un grup de 15 venedors tibetans asseguren treballar amb tota normalitat. "Tenim un permís de la policia que ens permet operar a l'estació cada tarda", explica un jove de 25 anys que ven ossos de tigre a pes, un remei de la medicina tradicional xinesa. El mateix noi mostra orgullós a l'AVUI les fotografies que té del Dalai-lama gravades al mòbil.


L'ajuntament assegura que no compta amb estadístiques sobre la població tibetana de la ciutat. Les úniques dades disponibles, de l'any 2000, indiquen que a Pequín hi viuen 585.000 persones d'ètnies minoritàries. Dongdo i els seus companys estimen que hi ha 2.000 venedors ambulants tibetans a Pequín. Andrew Fischer, sociòleg de la Universitat Erasmus, a Rotterdam, destaca que la majoria de tibetans que emigren a les ciutats orientals de la Xina, com Pequín, tenen un alt nivell educatiu: "La majoria de tibetans emigren a ciutats de la seva província. Aquells que emigren a d'altres llocs de la Xina són estudiants de batxillerat o universitaris; possiblement són entre 5.000 i 10.000 estudiants l'any."


L'Escola de Secundària Tibetana de Pequín és un exemple d'aquesta migració d'elit. Només són acceptats els alumnes de la Regió Autònoma del Tibet que han tret les millors notes a primària. De centres com aquest n'hi ha 26 arreu de la Xina, i per cada plaça disponible reben 30 sol·licituds d'inscripció, explica el subdirector de l'escola, Luo Biao. El seu col·legi té 810 alumnes i 130 professors; només tres mestres són tibetans. Per als seus pupils és obligatori pertànyer a la Lliga de les Joventuts Comunistes i durant les classes porten a la camisa un emblema del Partit Comunista Xinès. Luo confirma que la majoria dels estudiants acabaran treballant en la funció pública. Amb tot, els alumnes fan vida d'interns i no tenen contacte amb la població local amb excepció de les competicions esportives, visites culturals i les sortides esporàdiques que els diumenges fan amb famílies pequineses voluntàries.


Dechen Pemba, escriptora tibetana resident a Londres, era estudiant a Pequín el 2008 fins que va ser expulsada. De la seva experiència Pemba n'extreu que els tibetans a Pequín viuen atemorits i sota control. La seva opinió no coincideix amb la de Mipham Mayang, un tibetà que el gener passat va obrir a Pequín un centre de formació per a immigrants. "No hi ha repressió. Cada vegada més i més tibetans s'estableixen a la capital. S'hi queden de 2 a 5 anys i tornen al poble per invertir-hi els estalvis".

Cristian Segura, Diari Avui. El retorn dels tibetans.

dimecres, 14 d’abril del 2010

Los colores irrecuperables del cielo

"Algún recuerdo limitado y menguante de Herbert Ashe, ingeniero de los ferrocarriles del Sur, persiste en el hotel de Adrogué, entre las efusivas madreselvas y en el fondo ilusorio de los espejos. En vida padeció de irrealidad, como tantos ingleses; muerto, no es siquiera el fantasma que ya era entonces. Era alto y desganado y su cansada barba rectangular había sido roja. Entiendo que era viudo, sin hijos. Cada tantos años iba a Inglaterra: a visitar (juzgo por unas fotografías que nos mostró) un reloj de sol y unos robles. Mi padre había estrechado con él (el verbo es excesivo) una de esas amistades inglesas que empiezan por excluir la confidencia y que muy pronto omiten el diálogo. Solían ejercer un intercambio de libros y de periódicos; solían batirse al ajedrez, taciturnamente... Lo recuerdo en el corredor del hotel, con un libro de matemáticas en la mano, mirando a veces los colores irrecuperables del cielo."

Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.

dimarts, 13 d’abril del 2010

Typewriting for a dime

"In all the years from 1941 to that time, I had done most of my typing in the family garages, either in Venice, California (where we lived because we were poor, not because it was the 'in' place to be) or behind the tract house where my wife, Marguerite, and I raised our family. I was driven out of my garage by my loving children, who insisted on coming around to the rear window and singing and tapping on the panes. Father had to choose between finishing a story or playing with the girls. I chose to play, of course, which endangered the family income. An office had to be found. We couldn't afford one.

Finally, I located just the place, the typing room in the basement of the library at the University of California at Los Angeles. There, in near rows, were a score or more of old Remington or Underwood typewriters which rented out at a dime a half hour. You thurst your dime in, the clock ticked madly, and you typed wildly, to finish before the half hour ran out."

Ray Bradubry, Fahrenheit 451.

dilluns, 12 d’abril del 2010

Like roasted birds

"Fire!"
A great nuzzling gout of fire leapt out to lap at the books and knock them against the wall. He stepped into the bedroom and fired twice and the twin beds went up in a great simmering whisper, with more heat and passion and light than he would have supposed them to contain. He burnt the bedroom walls and the cosmetics chest because he wanted to change everything, the chairs, the tables, and in the dining room the silverware and plastic dishes, everything that showed that he had lived here in this empty house with a strange woman who would forget him tomorrow, who had gone and quite forgotten him already, listening to her Seashell Radio pour in on her and in on her as she rode accross town, alone. And as before, it was good to burn, he felt himself gush out in the fire, snatch, rend, rip in half with flame, and put away the senseless problem. If there was no solution, well then now there was no problem, either. Fire was best for everything!


"The books, Montag!"

The books leapt and danced like roasted birds, their wings ablaze with red and yellow feathers."

Ray Bradbury, Fahrenheit 451.

diumenge, 11 d’abril del 2010

La mort i el riu



"Vora el riu hi ha un pobre peix
que s'ha allunyat massa del riu
i la guineu vermella el vol
però duu a la boca una perdiu.
Vora el riu s'hi acosta un porc,
es menja un ull del pobre peix
i passa un caçador content,
duu una guineu dins el cistell.

El caçador es pren un descans,
posa en remull els peus als riu,
mig adormit es veu sorprès
per una bala del seu fill.
Dins el bosc és ple de glans,
aglans per als porcs dels teus amants.
Avui la mort baixa pel riu
però el pobre peix encara és viu.

Dintre del bosc és ple de glans,
Aglans per als porcs dels teus amants.
Dintre del bosc és ple de glans,
Aglans per als porcs dels teus amants.
Dels teus amants.

Anímic, La mort i el riu.

dissabte, 10 d’abril del 2010

La pàtria dels mariners

"Al centre de Manila hi ha una plaça on diàriament es troben centenars de mariners. Cada matí 120 multinacionals del transport marítim planten els seus estands al Luneta Park, on hi ha el Centre dels Mariners, i anuncien les vacants per treballar en els seus vaixells. Els interessats envolten les parades on es pengen les últimes ofertes de treball i s'apunten a les llistes de candidats. Les Filipines són, juntament amb l'Índia, el país del món que aporta més professionals del mar. Prop de 250.000 filipins treballen com a mariners a l'estranger. La xifra creix perquè la crisi força les companyies a contractar mà d'obra barata.

Les Filipines evolucionen des de la dècada dels 80 a un ritme més baix del que és la norma al Sud-est Asiàtic. El seu PIB va créixer un 1% el 2009 i aquest any es preveu que ho faci un 3,2%, segons el Fons Monetari Internacional (FMI). En canvi, segons l'FMI, Estats veïns com el Vietnam, Cambodja, la Xina o Indonèsia creixeran el 2010 entre el 4% i el 10%. Les raons que apunten els experts van des de la corrupció galopant i la superpoblació fins a la ràpida destrucció del sector agrícola pels efectes del canvi climàtic.

Vuit milions de filipins treballen fora del seu país. El govern filipí, l'únic legalment capacitat per tramitar contractes laborals a l'estranger, té en marxa des del 2006 un pla per aconseguir anualment un milió de llocs de treball per a expatriats filipins. La debilitat de l'economia domèstica força l'executiu a promoure l'èxode dels seus compatriotes. La migració és cabdal perquè aporta el 10% del PIB en concepte de transferències que s'envien de l'estranger a casa.

Al Luneta Park hi ha una placa commemorativa esculpida per l'Ajuntament de Manila: "El govern de la ciutat reconeix i honora els nostres homes al mar com els herois moderns no degudament reconeguts".

La duresa de la seva feina és extraordinària, amb contractes que els forcen a estar de sis mesos a un any lluny de la família, i fins i tot sense tocar terra durant setmanes. Pablo Zablan fa vint anys que fa de timoner i té un contracte fix amb un petrolier noruec. Recorda les vegades que la seva vida ha corregut perill: el 2003 va estar destinat a l'Iraq durant la invasió nord-americana i ha patit diversos atacs de pirates, l'últim a Indonèsia. La feina li agrada, però sobretot s'hi dedica pel sou: guanya 2.800 dòlars al mes (2.060 euros), que Zablan calcula que és tres vegades més del que podria guanyar treballant al seu país. Els salaris poden arribar als 8.500 dòlars (6.250 euros) que ofereix la naviliera sueca Laurin Maritime per a una posició de capità.

Els salaris són la principal motivació, però, com explica Salvador A. Santos, sotsdirector de la fundació que gestiona el centre de mariners de Luneta, hi ha raons que només s'expliquen per la idiosincràsia filipina: "Vivim en un arxipèlag de 7.000 illes. Des que naixem veiem passar aquestes naus tan grans i molts es convencen que embarcar-s'hi és la manera de sortir de la misèria".

Els filipins s'han consolidat com una lleva de mariners per segles d'experiència i perquè dominen l'anglès, l'idioma comercial per excel·lència. L'Índia és l'altre proveïdor líder de mariners, però, segons demostren les xifres, la crisi els està passant factura i està beneficiant els filipins. "Els nostres sous són inferiors als que demanen els indis i la prioritat de les navilieres és reduir despeses".

El principal repte per al sector és el ràpid increment de sol·licituds per obtenir el títol de professional marítim. El govern concedeix 20.000 llicències noves anualment després de mesos de formació en les escoles especialitzades de Manila. Fins i tot hi ha empreses estrangeres, sobretot japoneses i noruegues, que tenen el seu propi centre per preparar els seus futurs empleats. "Tanta demanda està fent caure els sous i ens força als més grans a retirar-nos", explica l'Antonio, un cuiner de 50 anys amb dues dècades d'experiència en creuers, que viatja cada quatre dies des de la seva ciutat, Baguio, a cinc hores de Manila, per trobar feina al Luneta Park: "Ara aspiro que em paguin 1.200 dòlars mensuals. Això fa un parell d'anys no ho hauria pas acceptat."


Cristian Segura, Diari AVUI. Els reis del mar.